Necrológicas

Análogos

Domingo 28 de Enero del 2024

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Chile, 2024

Director: Jorge Olguín

Protagonistas: Jorge Gajardo, Mónica Carrasco, Cindy Díaz.

En el cine Estrella de Punta Arenas y Natales

En alguna parte de un Santiago atrapado en el tiempo y el espacio, viven José y Blanca, matrimonio ya de edad que habitan una casa modesta, llena de recuerdos y una habitación que no se abre porque allí algo hubo que ya no está y eso mejor dejarlo entre las cuatro paredes. Blanca vive pegada a la televisión y quizás también en el recuerdo, por eso se desespera e inquieta cuando la señal falla en su viejo televisor y José también, pero no por la señal televisiva, sino porque sabe que es una alerta de la vejez, quizás la llegada de la demencia senil o algo más seguro y concreto como la muerte.

En su vida monótona aparece una joven peruana, Cindy, que atiende un almacén, ayuda a José con las compras y después con la tecnología porque se da cuenta que él no ha entendido, o quizás no le importa, que internet, lo digital y los celulares llegaron para quedarse.

Todo esto ocurre mientras los noticieros avisan el paso de un cometa a 200 mil kilómetros de la Tierra y que se verá por el cielo de Santiago afectando su energía a los aparatos análogos, como la tele de José y Blanca, pero a medida que avanza aumenta la alarma porque su cola roza la atmósfera e infiltra virus desconocidos por la raza humana. Entonces aparecen las mascarillas, el toque de queda, los saqueos, los militares, ruido de balas en la noche y una atmósfera de encierro de que algo pasa allá afuera.

El relato está narrado en clave de ciencia ficción con algunos elementos reconocibles a estas alturas  del género, pero sobre todo cuando es de escasos personajes y sin uso y abuso de  efectos especiales. Allí están los  noticieros que van dando cuenta del paso del cometa, la música con ribetes apocalípticos y protagonistas en la encrucijada entre su mundo y el exterior. Entonces la película recuerda a “Dejar el mundo atrás” (2023) donde una familia enfrenta un posible ataque terrorista global  desde una casa de vacaciones, pero también a “Melancolía” (2011) del cineasta danés Lars Von Triers con una comunidad resignada a un planeta que se salió de su eje y se  acerca más que demasiado a La Tierra. Y este posible apocalipsis se entiende porque detrás está Jorge Olguín, cineasta que a inicios del 2000 innovó el cine chileno con películas del género del terror, ya sea desde el vampirismo con “Sangre eterna” (2002), el asesino serial con “Angel negro” (2000) o la mitología popular con “Caleuche” (2012). Por el borde, la película trae a la memoria la cinta chilena “Gatos viejos” (2010) de Sebastián Alarcón y la alemana “Amour” (2012) de Michael Hanecke, con parejas de ancianos que  experimentan el antes y después cuando irrumpe  el olvido, y algo del cine de Tarantino con esos títulos que separan como capítulos  la historia.

Pero además lo interesante de “Análogos” es que el matrimonio protagonista está interpretado por Jorge Gajardo y Mónica Carrasco, actor y actriz casados en la vida real y también en la ficción, porque fueron protagonistas de “Los Venegas”, serie familiar de la televisión chilena, especie de “Matrimonio con Hijos” adelantada pero más conservadora y que, durante más de dos décadas, se transmitió en horario familiar después del almuerzo y por eso la película bien podría ser una hipótesis de ciencia ficción o versión oscura de lo que ocurrió con ellos.

Aunque no haya que ser médium para pronosticar que el destino final de “Análogos” será la plataforma del streaming y que su paso por las salas de cine en Punta Arenas será como el paso del cometa que cruza toda la película, se trata de un relato modesto en recursos y profundo en sus alcances, porque reflexiona sobre el Chile actual acosado por la inseguridad, sea por una pandemia, un estallido social o la tecnología y un lugar donde la vejez termina siendo más que un alivio una condena.

Y es también el regreso audaz y maduro de Jorge Olguín, un cineasta que ya se hizo su lugar en el cine chileno y que ahora filma a un matrimonio de edad, casados en la vida real y en la ficción, y que, pase lo que pase allá afuera, han decidido estar juntos hasta que la muerte los separe.