Necrológicas

La tormenta perfecta que enfrenta la industria salmonera en Magallanes

Sábado 2 de Marzo del 2024

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El incendio de la planta Entrevientos y la baja sostenida en la producción del salmón la cual espera cerrar 2024 con 110 mil toneladas, la mitad de las que puede generar esta industria a máxima capacidad, han destruido más de cuatro mil puestos de trabajo tantos directos como indirectos.

El desempleo regional subió del 5,45% en octubre de 2022 a un 6,84% en el mismo mes de 2023. La actividad salmonera en la región generan más de 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Un 43% de ellos es proveído por mujeres y gran parte vive en la región.

En las autoridades regionales la preocupación es disímil. En la delegación presidencial, ven con estupor las cifras, ya que los aleja cada vez más del objetivo de la reactivación económica repetida como un mantra por el Presidente Boric. Las jefaturas económicas, en tanto, ven con mayor recelo lo que sucede, pues gran parte de estos puestos de trabajo son ocupados por trabajadores provenientes del norte.

Drástica baja

En 2022, la salmonicultura representaba el 88% de los desembarques pesqueros de la región. Alcanzó cosechas por sobre las 167 mil toneladas, un  20,5% de las cosechas nacionales de salmón del atlántico.

Este recurso pasó de exportar US$291 millones anuales el 2017 hasta alcanzar retornos por US$655 millones el 2022, un 47,6% del total de los envíos regionales. El salmón cosechado en Magallanes llega a las mesas de los brasileños y estadounidenses, principalmente.

El cierre indefinido de la planta Torres del Paine en Punta Arenas, la cancelación temporal de operaciones de Alvarez & Alvarez en Puerto Natales y la operación de 37 de los 47 centros de engorda de salmón, provocaron una drástica baja en la exportación de este commodities en 2023.

Concesiones y
proyectos entrampados

Existen 59 solicitudes de concesión ingresadas hace más de ocho años que están entrampadas. Son 676 hectáreas de superficie distribuidas en las comunas de Puerto Natales (18), Punta Arenas (3) y Río Verde (38).

Desde hace cuatro años que la autoridad portuaria no entrega nuevas concesiones. En Magallanes, existen 133 permisos acuícolas autorizados.

La Asociación de Salmonicultores de Magallanes denuncia que la principal barrera está en la Subsecretaría de Fuerzas Armadas, liderada por el militante comunista, Galo Edelstein, encargado de dar la autorización de las concesiones. Estas se retrasan al estar al interior de reservas nacionales o zonas indígenas.

“En el eventual caso de otorgarse la totalidad de las solicitudes, la máxima ocupación de la industria alcanzaría el 0,08% de las reservas”, señala la gerenta general de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Francisca Rojas.

En el Parque Nacional Alberto Agostini, hay 19 concesiones de salmón otorgadas que suman 97,1 hectáreas. Estas fueron otorgadas antes de 2013 cuando la ley no contemplaba a las zonas marinas de la reserva como sectores protegidos.

La paralización en el otorgamiento de concesiones tiene a los proyectos “Piscicultura Leñadura” y “La Estancia” con Resolución de Calificación Ambiental aprobada sin poder ser ejecutados.

El primero lleva entrampado más de 13 años y busca producir  3.750 toneladas de salmón. Considera una inversión de US$18 millones. “La Estancia” fue aprobada en 2018, pretende producir 3.600 toneladas anuales con una inversión de US$30 millones.

Entrampado por permisos en la Subsecretaría de las Fuerzas Armadas se encuentra el proyecto de salmoducto de la empresa AquaChile en Natales. Su ejecución permitirá descargar directamente desde los barcos a la planta de proceso para el faenamiento de los salmones,  reduciendo el movimiento de camiones en la comuna. En la capital de Ultima Esperanza en 2022 se descargaron 61.438 toneladas de salmón.

En proceso de evaluación de  la declaración de impacto ambiental se encuentra “Puerto Nuevo”, el cual permitirá movilizar una carga de 120 mil toneladas anuales. Este cuesta US$2,5 millones. 

Problema con los indígenas

78 solicitudes de concesiones acuícolas se encuentran entrampadas por encontrarse en territorio reclamado por pueblos originarios. En 2018, familias kawésqar reclamaron 534 mil hectáreas como Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO). La actividad salmonera busca controlar  974 hectáreas, un 0,18% del territorio solicitado como ECMPO.

Por mandato de la ley Lafkenche, las concesiones se detienen hasta que se resuelva la pertinencia de ECMPO, la cual es resuelta por una comisión intersectorial liderada por el gobernador Flies, quien espera convocar a esta instancia en los próximos meses. 

Espacios Marítimos para Pueblos Originarios, un pequeño respiro

En la víspera, el sector tuvo un pequeño respiro cuando la Comisión Regional de Uso de Borde Costero rechazó las dos solicitudes de Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios que pedían la entrega de más de 600 mil hectáreas de mar a administración de comunidades indígenas.

La primera solicitud rechazada fue la de la comunidad Pu Wapi (integrada por 27 personas, 23 familias) de la comuna de Guaitecas que pedía el espacio del sector Cisnes por una superficie de poco más de 227 mil hectáreas. 

La segunda petición que no contó con la venia de tal ente regional fue la formulada por la comunidad indígena Antuen Rain (11 peronas, 9 familias) para obtener el espacio de islas Huinchas, que abarcaba una superficie de casi 394 mil hectáreas. 

Esta votación permite un pequeño respiro a sectores como los vinculados con la acuicultura, la salmonicultura y la pesca artesanal, los que alertaron sobre las implicancias que tendría para la industria que estas solicitudes fueran aprobadas.

Sin embargo, uno de los representantes de las comunidades indígenas advirtió: “Vamos a defender el territorio a la buena o la mala”.