“El resultado ha sido hasta generoso”
El técnico de Presidente Ibáñez, Edgardo Morales, puso paños fríos a la abultada derrota ante Huachipato y se preocupó de blindar a sus jugadores, argumentando que el campeón vigente del fútbol profesional chileno, elenco que además viene de participar en las Copas Libertadores y Sudamericana, supo marcar una diferencia más bien lógica.
“Me da pena, pero más que nada por los chicos, porque ellos tenían muchas ilusiones, pero uno está en esto hace muchos años, he pasado por el fútbol profesional y las diferencias son tal cual, como ya lo habíamos hablado”, partió comentando el entrenador uruguayo que dirige al elenco naranja.
Acto seguido Morales profundizó: “Por más voluntad, por más esfuerzo, garra, sacrificio y actitud que los muchachos pusieron, eso nos dura 40 ó 45 minutos, hasta que ellos, los profesionales, leen nuestro juego, las debilidades, con qué jugadores tomar recaudos… Entonces, ajustan para el segundo tiempo y las diferencias se dan tal cual se vio hoy (ayer)”.
“Además, ellos no dejan de ser el campeón actual de Chile, están en plena actividad, vienen de participar en la Copa Libertadores, donde le ganaron como visita a Estudiantes de La Plata (monarca vigente de la Copa de Liga Argentina) y Gremio de Brasil, dos potencias futbolísticas. Entonces, diría que es casi normal lo que pasó, incluso, creo yo que el resultado ha sido hasta generoso”, complementó la idea.
SUS JUGADORES
En esa línea, resaltó que varios de sus jugadores tuvieron un rendimiento destacado impidiendo que la derrota sea aún más expresiva. “Hubo chicos que tuvieron actuaciones relevantes, como nuestro arquero (Víctor Aguilar), Cristopher Ojeda, ‘Chama’ (Sebastián González), algunos de los centrales, Lautaro (Sejter, refuerzo procedente de Bahía Blanca), Matías (González)… Pero el fútbol es de momentos, y cuando tuvimos para descontar y generar algún poco de incertidumbre, no lo hicimos”.
“Entonces ocurre que el equipo termina perdiendo 3-0 (el primer tiempo) con dos goles elaborados por ellos y el otro producto de un error de nuestra defensa. Después, en el segundo, ellos supieron interpretar el juego; ajustaron doblándole la marca a Cristopher Ojeda y poblaron la mitad de la cancha para que no tengamos salida mediante pelotazos a los extremos, quienes ya no recibieron balones”.
GRAN EXPERIENCIA
En el balance global, Morales apuntó que “nosotros generamos cuatro llegadas bien elaboradas durante el partido, pero el problema es que no las finalizamos y ahí terminamos pagándolo caro”.
El técnico de Ibáñez sostuvo que, más allá del duro revés, no duda que ha sido una valiosa experiencia para sus dirigidos, partiendo por la importancia de jugar a uno o dos toques. “En el fútbol local alcanza con lo que se tiene, pero hoy (ayer) yo creo que lo ocurrido le sirvió como experiencia a los chicos para sumarle cositas a sus conocimientos. Se notó el nivel profesional del rival: la disputa de pelotas divididas que ganaban siempre, saben utilizar el cuerpo, los brazos… Y esta diferencia pasa en parte porque los arbitrajes amateurs son a veces demasiados estrictos, mientras que en el profesional es natural usar los brazos, el cuerpo, tener roce físico. Entonces, si a eso le sumamos el tema físico y los movimientos, ahí se explica la diferencia en el marcador”.
Morales también argumentó que “Ibáñez no está acostumbrado a correr detrás de la pelota, siempre maneja el balón y ahora le tocó a la inversa, entonces, correr detrás del rival genera cansancio, frustración e impotencia, sobre todo con el resultado. Pero insisto, lo del marcador es comprensible; internamente yo sabía que podía pasar esto, pero uno no puede inculcar temor o inseguridad porque la idea es que los chicos jueguen tranquilos. Ahora, sólo nos queda seguir trabajando, aprender de esto y tomar puntos de referencia para mejorar”.