Profesor jubilado por proyecto de reparación: “Es una tomadura de pelo”
La consulta nacional sobre el proyecto de reparación de la deuda histórica a profesores jubilados ha generado diversas reacciones y opiniones en todo el país. Julio Pedrol Kusanovic, uno de los participantes en el proceso, fue enfático al expresar su rechazo al proyecto actual, manifestando que la oferta presentada carece de dignidad y justicia, conceptos que consideran fundamentales en esta discusión.
“Vine a cumplir, en primer lugar, mi deber como profesor digno”, afirmó Pedrol, subrayando que su voto refleja su convicción sobre la dignidad que debe prevalecer en cualquier reparación hacia quienes dedican sus vidas a la educación.
El profesor, con décadas de experiencia y afectado por la deuda histórica desde el año 1981, calificó el proyecto de reparación como “una especie de tomadura de pelo”. En sus palabras, lo que el Estado ofrece actualmente a los profesores jubilados es “una burla dantesca”, una propuesta insuficiente y lejana a las expectativas que tantos profesores han sostenido por años.
Pedrol explicó que el monto de la compensación resulta indigno, pues se ha estimado en apenas cuatro millones y medio de pesos para cada profesor afectado, mientras que cada uno de ellos habría acumulado una deuda superior a los 120 millones de pesos. “Nos están ofreciendo una suma irrisoria”, apuntó.
También expuso su crítica hacia el Colegio Nacional de Profesores y sus líderes, quienes, según él, no realizaron una negociación para asegurar una compensación justa: “El Colegio de Profesores se sentó a conversar con el ministro y el subsecretario, pero no hicieron nada más. Tenían que haberse sentado dignamente y exigir un piso justo, por ejemplo, de al menos un 25% de lo adeudado, es decir, unos 30 millones de pesos”. Acusa que “se lavaron las manos”.
Pago en cuotas
Uno de los aspectos más controvertidos del proyecto, en opinión de Pedrol, es el pago escalonado en cuotas y la exclusión de los herederos de profesores fallecidos antes de la aprobación del proyecto. Según él, el gobierno ha planteado que el pago comenzará primero para los profesores mayores de 81 años, extendiéndose en fases hasta el año 2031, dejando a quienes aún tienen años de espera con incertidumbre sobre su futuro. “¿Cuántos van a morir antes de recibir algo?”, se preguntó el profesor, señalando que la vida de los jubilados se ve afectada por una “frialdad” en la implementación del pago, considerando que muchos de ellos han dedicado sus vidas a formar generaciones de estudiantes en el país.
La consulta, que plantea la opción de aprobar o rechazar la propuesta del gobierno, ha suscitado opiniones divididas entre los profesores jubilados. Mientras algunos, por desesperación y falta de alternativas, han decidido votar a favor del proyecto, Pedrol y otros lo han rechazado, argumentando que cualquier acuerdo debe asegurar un estándar mínimo de justicia y dignidad. Enfatizó que los profesores no deberían conformarse con una compensación que considera irrisoria y agregó: “Tenemos que golpear la mesa y exigir lo que merecemos. La diferencia entre lo que nos deben y lo que nos ofrecen es abismal, y eso es un problema de dignidad”.
La presidenta comunal del Colegio de Profesores, María José Rodríguez, dijo que el gremio respetará la voluntad de los docentes afectados, porque son ellos los que deben manifestarse al respecto.




