La peregrinación de la Virgen de la Medalla Milagrosa se toma mañana la ruta hacia Fuerte Bulnes
Este sábado, la comunidad cristiana de Punta Arenas acompañada de delegaciones de jóvenes provenientes de otros puntos del país se darán cita en la XXVIII Peregrinación de la Virgen de la Medalla Milagrosa al Centro Geográfico de Chile. Esta actividad, que se ha convertido en un emblema de la fe austral, se organiza con dedicación por la familia Vicentina y se caracteriza por su profunda espiritualidad, invitando a fieles de todas las edades a vivir una jornada de encuentro.
La imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa se ubica en el Centro Geográfico de Chile, camino a Fuerte Bulnes, a unos 50 km al sur de Punta Arenas.
Desde hace 28 años (30 de noviembre de 1996) se realiza la peregrinación, vivenciando dos importantes momentos; como son realizando la caminata de 27 kilómetros y la eucaristía.
Sor Susana Herrera, de la Congregación Vicentina, resalta que esta ubicación no es casual, ya que “la Virgen, desde el Centro Geográfico de Chile, parece mirar hacia el sur, hacia Punta Arenas, derramando sus bendiciones y protección sobre toda la región. Es un lugar significativo que invita a reconocerla como madre e intercesora, llevándonos siempre al encuentro con Jesús”.
La jornada cuenta con una serie de actividades pensadas para integrar a toda la comunidad. Hoy se realizará una celebración preparatoria en el gimnasio de la Escuela La Milagrosa a las 19 horas. Este encuentro busca preparar espiritualmente a los participantes con cantos, oración y adoración al Santísimo, en un ambiente de fraternidad animado por la banda Cristo Vida Rock and Roll, que desde hace años colabora fielmente con esta iniciativa. Sor Susana destaca que esta preparación no es exclusiva para quienes participarán en la caminata, sino que está abierta a cualquier persona que desee vivir un momento de reflexión y alabanza.
La peregrinación como tal se efectuará mañana sábado a las 7,30 horas desde el sector de Agua Fresca, tras un primer encuentro en el que los peregrinos serán enviados con una bendición especial por el sacerdote vicentino Pablo Vargas. El recorrido contempla siete estaciones, incluyendo una inicial en Agua Fresca, cada una diseñada para invitar a los participantes a reflexionar sobre aspectos fundamentales de la vida y misión de Jesús. Estas estaciones estarán marcadas por textos bíblicos, cantos y signos simbólicos que refuercen el mensaje del lema de este año: “Con María, caminemos al encuentro con Jesús”.
Una fe que
trasciende fronteras
Si bien la peregrinación tiene sus raíces en la Región de Magallanes, su impacto trascendió fronteras, atrayendo a fieles de otras partes del país. Este año, delegaciones provenientes de Valparaíso, Copiapó y Santiago se unirán a la caminata, incluyendo estudiantes y trabajadores de la red de colegios vicentinos. Para muchos, esta es una oportunidad única de conocer el extremo sur de Chile y vivir una experiencia comunitaria alrededor de la Virgen de la Medalla Milagrosa, cuya devoción está profundamente arraigada en la tradición de la familia Vicentina.
La historia de esta advocación mariana se remonta a 1830, cuando la Virgen se apareció a Santa Catalina Labouré en París, entregándole la misión de difundir la medalla que llevaría su imagen y promesas de gracia. Esta devoción, conocida por los milagros y bendiciones que ha otorgado a quienes la llevan con fe, ha sido un legado que se ha mantenido vivo en el tiempo y que hoy se encuentra en la peregrinación al Centro Geográfico de Chile una forma de renovación y celebración.
La peregrinación culminará a las 15 horas con una solemne eucaristía en el Centro Geográfico de Chile, momento en el que se recogerán todas las intenciones y reflexiones de los peregrinos.