Contraloría determinó que exadministrador regional y exjefe de Administración y Finanzas incurrieron en acoso y hostigamiento laboral
- La resolución entregada por el ente fiscalizador encontró culpabilidad en Christian García y en Jorge Altamirano.
Dos años se demoró en salir a la luz el resultado del sumario en contra del exadministrador regional, Christian García, y el exjefe de la División de Administración y Finanzas del Gobierno Regional, Jorge Altamirano, por un presunto maltrato laboral cometido por García hacia una funcionaria del Gore de Magallanes. En ambos casos, se concluyó que vulneraron normativas administrativas y laborales.
El sumario determinó que García cometió, en septiembre de 2021 y febrero de 2023, actitudes de maltrato laboral hacia una trabajadora mediante malos tratos, gritos e interrupciones reiteradas en presencia de otros funcionarios. Además, se formuló un cargo contra Jorge Altamirano Figueroa, entonces jefe de la División de Administración y Finanzas, por hostigamiento laboral al no gestionar adecuadamente los traslados y funciones de la funcionaria, generándole un menoscabo en su situación laboral.
La resolución exenta señala que, en marzo de 2024, la persona encargada de investigar el sumario, la instructora, cerró la etapa de indagación y confirmó la existencia de acoso laboral. Este resultado fue enviado a Contraloría para su aprobación, lo cual ocurrió el pasado 3 de marzo.
El sumario administrativo determinó una suspensión por dos meses con derecho al 70% de sus remuneraciones y una anotación de demérito de seis puntos en la hoja de vida de Christian García. En tanto, para Jorge Altamirano, se solicitó una suspensión por treinta días con derecho al 70% de sus remuneraciones y una anotación de demérito de seis puntos en su hoja de vida.
García renunció el 10 de abril del año pasado, mientras que Altamirano fue destituido a fines de 2024.
Dos episodios
La instalación de internet en la oficina del administrador regional fue el detonante del primer episodio de maltrato laboral ocurrido el 22 de septiembre de 2021. Según relata la investigación sumaria, García, al no recibir una respuesta inmediata, se exasperó y comenzó a gritarle, llamándola “burocrática”. La funcionaria se retiró llorando. Según declaró Marcos Loaiza Miranda, asesor jurídico y testigo del hecho, el trato fue “poco feliz” y el lenguaje utilizado no fue adecuado.
La funcionaria en cuestión asistió a la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) en diciembre de 2021 debido a problemas de salud relacionados con su trabajo. En enero de 2022, la ACHS calificó su caso como una “enfermedad profesional”. Debido a esto, la profesional fue trasladada temporalmente a la Unidad de Comunicaciones.
El segundo episodio ocurrió en febrero de 2023, cuando García solicitó la presencia de la funcionaria para discutir sobre el Programa de Mejoramiento de Gestión (PMG). Según relata la resolución, el exadministrador regional la interrumpió de manera constante, elevó la voz y la trató con prepotencia. La reunión subió de tono y la funcionaria se retiró en “estado de angustia”. Más tarde, su colega Pedro Ossandón la encontró descompensada y llorando, por lo que informó la situación a la jefa de Comunicaciones, Adriana Velasco. Velasco le aconsejó retirarse a su casa y contactar a su psicóloga.
Tras este episodio, la funcionaria presentó licencia médica.




