Profesores respondieron con “avioncitos de papel” a las amenazas del Slep
Una manifestación simbólica y pacífica se llevó a cabo en la mañana de este martes frente a las oficinas del Servicio Local de Educación Pública (Slep) en calle Lautaro Navarro, donde docentes de las escuelas Hernando de Magallanes y Bernardo O’Higgins expresaron su rechazo ante los recientes correos enviados por el organismo, que advierten sobre descuentos en sus remuneraciones si no deponen el paro.
Con cartas impresas y transformadas en avioncitos de papel, los y las profesoras hicieron sentir su malestar frente a lo que califican como una seguidilla de “acciones amenazantes” por parte del Slep. “Fue una manera creativa y simbólica de responder a este nuevo intento de amedrentamiento”, afirmó una de las docentes participantes, quien manifestó que la acción surgió desde la sala de profesores de la Escuela Bernardo O’Higgins.
La idea se propagó rápidamente entre colegas, especialmente tras el contacto con docentes de la Escuela Hernando de Magallanes, quienes se sumaron a la iniciativa. Cada docente imprimió el correo recibido del Slep -que según denunciaron, contenía advertencias de descuentos salariales- y lo transformó en un avión de papel, algunos de los cuales llevaban mensajes escritos a mano. “Hicimos aviones grandes, pequeños, de colores verdes, como símbolo de esperanza”, expresaron.
A las 11 de la mañana, los manifestantes se reunieron frente a las oficinas del Slep, donde lanzaron los avioncitos hacia el patio frontal, los insertaron entre las rejas y también llenaron el buzón del recinto. La acción fue acompañada por consignas a través de un megáfono durante algunos minutos, antes de retirarse de manera pacífica.
Según los participantes, la protesta fue un gesto de desahogo frente al cansancio acumulado por la falta de respuestas concretas del Slep y de su director Mario García, a quien acusan de no cumplir con los compromisos asumidos en medio del conflicto. “Estamos en paro, sí, pero seguimos luchando por condiciones dignas, y no aceptamos que se nos amenace con quitarnos lo poco que tenemos”, remató una de las profesoras.