Madre paraguaya sentenciada a 15 años de cárcel por matar a su hijo recién nacido
A 15 años de cárcel fue sentenciada este lunes la ciudadana paraguaya, Marissa Bogado Vargas, por cometer un delito de parricidio, en perjuicio de su hijo, en grado de consumado, cometido en Punta Arenas, el 8 de octubre de 2024, según el fallo firmado por los jueces Guillermo Cádiz, José Octavio Flores y Octavio Salinas Cabrera.
En palabras de la fiscal Wendoline Acuña Aliaga durante el juicio, “no hay justificación legal que ampare su comportamiento”
Planteó que la acusada se justificó en situaciones que no son reales, “como el abandono y la violación, para justificar la desesperación o estrés extremo que alegó la defensa”.
Incluso la misma acusada escribió en su diario de vida: “He sido una mamá irresponsable”.
Para la fiscal quedó demostrado en el juicio que “la acusada dio muerte a su hijo al tercer día de haber nacido a través de asfixia, ocultando el cadáver en un canasto”.
Y sobre la perspectiva de género, reiteró que no la advierte en este caso. “Este prisma no implica impunidad. Se mal interpreta esa herramienta”.
La querellante del programa Mi Abogado, Paula Vicenta Fernández, planteó que “la vida del bebé fue arrebatada por quien debía protegerla y resguardarla, transgrediendo el deber jurídico que constituye el núcleo de la relación de madre e hijo”.
Mencionó que el parricidio es uno de los delitos más graves en nuestra legislación. Y que la acusada dirigió su acción contra su propio hijo, quien debía ser objeto de protección.
“No estamos frente a un error, un accidente sino a un hecho delictivo realizado con conciencia”.
Para la abogada, durante el juicio se quiso presentar a la acusada como una persona marcada por la violencia y vulnerabilidad, “pero esto no puede convertirse en una justificación para atentar contra un hijo, menos si no tiene los medios para defenderse mínimamente considerando su edad, el derecho a la vida es absoluto más aún tratándose de un bebé”.
Según el abogado defensor de la condenada, Alejandro Hijerra Cárdenas, “lo ocurrido con su hijo Noah fue muy duro para ella. Hasta su muerte tendrá eso en su conciencia, porque nunca quiso que pasara todo esto”.
Al término del juicio Marissa Bogado declaró que no quería matar a su hijo. Lamentó muchísimo lo sucedido y pidió perdón “a la ciudadanía y a su familia por los hechos ocurridos”.
Y que lo ocurrido con su bebé fue muy duro para ella y pidió perdón.
Parricidio
La mujer, de 32 años de edad, siete de los cuales los lleva viviendo en Punta Arenas, dio a luz un bebé de sexo masculino que llamó Noah Gael Bogado en la maternidad del Hospital Clínico de Punta Arenas, tras un embarazo de 9 meses que ocultó a la familia.
El nacimiento fue el 5 de octubre de 2024 mediante parto normal, sin complicaciones, pese a que la madre jamás se controló, según informe de las matronas del centro asistencial.
Tres días después Marissa llegó al domicilio donde arrendaba una habitación, en calle Paraguaya, la que compartía con su hija de un año de edad y su conviviente.
La tarde del 8 de octubre, estando sola con su hijo decidió quitarle la vida tapándole la boca y nariz impidiendo que respirara, para posteriormente colocar una toalla higiénica cubriendo su pequeña boca y nariz. Al final cubrió la cabeza del lactante con una bolsa de nylon. De ahí lo envolvió con una sábana y lo escondió al fondo de un canasto color gris que cubrió con ropas, según detalles que se dieron a conocer en el juicio oral.
Unas primas dudaron de las versiones que la madre entregaba sobre el paradero del hijo recién nacido. Esto las llevó a interponer una denuncia en la PDI. La Brigada de Homicidios terminó aclarando todo, responsabilizando a la mujer paraguaya de lo sucedido.




