María Asunción Requena: el rescate de la dramaturga cuya “obsesión” por la Patagonia nació en el Liceo de Niñas
Lucas Ulloa Intveen
El reconocido escritor e investigador teatral Juan Andrés Piña, autor de María Asunción Requena: feminista sin estridencias, ha emprendido un rescate fundamental en la historia cultural de Chile. “El olvido que este libro busca reparar”, como reconoce el autor, corresponde al de una de las voces más singulares del teatro chileno del siglo XX. En entrevista con La Prensa Austral, el escritor aborda la conexión profunda y formativa de la dramaturga en el extremo sur del país.
Aunque María Asunción Requena (1911-1986) nació en Argentina, su vida se forjó en el sur de Chile. Piña confirma que la escritora “creció su niñez y su pre-adolescencia en Punta Arenas”.
La etapa escolar de Requena en la capital magallánica es particularmente notable, ya que estudió en el Liceo de Niñas, hoy conocido como el Liceo Sara Braun. En este contexto, Piña relata un dato histórico crucial, que marcó a su vez la carrera de la artista.
Alumna de Gabriela Mistral
Gabriela Mistral fue directora del colegio por casi tres años, un periodo que, según el autor, “fueron muy fructíferos para el colegio, muy importantes, porque ese colegio estaba a muy mal traer cuando ella lo tomó como directora”.
El vínculo era tan cercano que la propia madre de Requena (dueña de una fábrica de sombreros de mujer) impartía clases en el recinto: “Mistral le pidió a la mamá de María Asunción que hiciera clases de bordado, de costura, ese tipo de cosas”. Piña incluso documentó una fotografía donde “aparece María Asunción en las faldas, literalmente, de Gabriela Mistral”. Este contacto temprano tuvo gran importancia en la formación de la joven escritora.
La Patagonia, una “obsesión” en el exilio
Requena dejó Magallanes para cursar estudios de Odontología en Santiago, después de un periodo en Alicante, España. Sin embargo, la geografía austral nunca la abandonó.
Piña enfatiza que “Punta Arenas siempre fue para ella, el extremo sur, siempre fue una obsesión”.
Esta obsesión que refiere el escritor se manifestó de manera conmovedora durante su exilio en la ciudad francesa de Lille, al que partió en 1974. Fue en el exilio donde escribió una obra inédita, “Oceánica y dulce Patagonia”.
El autor explica que esta pieza, que se publica por primera vez en las obras completas que él ayudó a gestionar, trata “sobre la vida de gente cercana a Punta Arenas, de la ganadería”. La obra fue escrita “con mucha melancolía, por cierto, porque ella se fue el año 74’ y murió el 87’ allá y nunca pudo volver”. Piña agrega que ella tuvo una “nostalgia muy fuerte por el extremo sur”.
Además la conexión de Requena con Magallanes también es familiar, ya que estaba casada en segundas nupcias con el poeta Raúl Rivera, quien, si bien no nació en la región, “vivió desde niño en Magallanes”.
Las mujeres del
Fuerte Bulnes
María Asunción Requena no sólo llevó a Magallanes en el corazón, sino también al escenario. Su primera obra teatral, “Fuerte Bulnes,” tiene una relevancia directa para la región.
Piña subraya la importancia de esta obra, al afirmar: “La primera obra de ella es Fuerte Bulnes”. La obra narra la historia de la fundación, resaltando que “las mujeres fueron fundamentales en ese (…) experimento que resultó un desastre”.
A través de esta y otras obras (El camino más largo, Chiloé, cielos cubiertos y Pan caliente), Requena fue pionera en mostrar la “búsqueda de la identidad nacional, la condición femenina, la marginalidad y la dignidad en la adversidad”.
“Feminista sin estridencias”
El subtítulo de la biografía de Piña, “Feminista sin estridencias”, refleja la manera en que Requena vivió su compromiso. Piña explica que ella “no era teórica”, sino “una persona muy tímida, una persona muy cauta”.
“Le cargaban las entrevistas, le cargaba la vida social, no tenía proclama, no tenía militancia política, nunca habló de feminismo. Pero todas las obras son una defensa de la mujer como no se había hecho hasta hace minutos en el teatro”.
En sus obras, las protagonistas “son protagónicas y donde las mujeres, bueno, tienen un papel absolutamente esencial en el desarrollo de la sociedad chilena”. Piña aclara que ella “no decía nada, pero lo decía todo,” y que fue “la que plantó estos temas en el escenario” antes que muchas otras dramaturgas”.
Trabajo documental
El libro de Piña es el resultado de un largo trabajo de investigación. Piña conoció la obra de Requena mientras escribía sus “Historias del Teatro en Chile”. La idea de la biografía surgió al contactar al viudo, Raúl Rivera, para publicar obras de la dramaturga que “no estaban en el mercado”.
Al reunirse con Rivera, Piña tuvo acceso a material inédito y anécdotas: “Me mostró un cajón donde tenía un montón de cosas, fotos de cartas y había como tres obras inéditas”. Este material, sumado a la amistad forjada con Rivera, fue el origen del proyecto.
El trabajo de Piña se convierte así en un acto de reivindicación. El autor, reconocido por su “trayectoria es sinónimo de seriedad, rigor y profundidad crítica”, logra que la obra de Requena, que estaba “en gran parte inédita o fue publicada en ediciones de baja difusión, dificultando el acceso a investigadores”, vuelva a estar disponible para reflexionar “sobre la relación entre arte, política y sociedad en Chile”.




