Empresa revela que apenas el 1,5 por ciento de casos judicializados en Magallanes solicitan tobilleras electrónicas
En la Región de Magallanes, una de las zonas con mayor incidencia de delitos de violencia intrafamiliar (Vif) y de género, la aplicación de tobilleras electrónicas como medida cautelar sigue siendo significativamente baja. Según datos proporcionados por la empresa TrackGroup, en el primer semestre de 2025, de 881 casos judicializados, sólo en 14 se solicitó el uso de este dispositivo. Esto significa que apenas un 1,5% de los casos accedió a esta herramienta, muy por debajo del promedio nacional, que ronda el 3%.
“Así tienes a 867 víctimas que probablemente sobreviven aterradas a que su agresor vuelva a buscarla. La tobillera da seguridad, y las cifras demuestran que salva vidas”, afirmó Paul Thornton, gerente de TrackGroup.
A nivel país, por cada 100 casos de Vif judicializados, el Poder Judicial sólo solicita tres tobilleras electrónicas. Desde TrackGroup atribuyen esta baja adopción al “desconocimiento” por parte de las autoridades, quienes suelen optar por medidas de alejamiento tradicionales, las cuales, sin un monitoreo tecnológico, son casi imposibles de verificar.
Tecnología que
previene ataques
El sistema que ofrece la compañía combina GPS, red celular y ubicación por Wi-Fi, lo que permite un monitoreo preciso incluso en zonas de baja señal. Además, incluye comunicación de voz en tres vías: con el agresor, con la víctima y con las instituciones como Gendarmería y Carabineros, lo que permite intervenir en tiempo real cuando el imputado se acerca a una zona de exclusión.
“Desde que se dictó la ley en 2021 hasta ahora, no hemos registrado agresiones por Vif entre las personas que utilizan el dispositivo. En España, su uso permitió una disminución de estos ataques en un 25%”, destacó Thornton.
Magallanes es la segunda región del país con menor solicitud de tobilleras, sólo superada por una con indicadores aún más bajos. Mientras en Coquimbo la solicitud supera el 6%, en el extremo austral la cifra no alcanza siquiera la mitad del promedio nacional.
Thornton también destacó que, en muchos casos, las mujeres retiran las denuncias o vuelven con su agresor por razones económicas. “El uso de la tobillera permite que el agresor siga trabajando y no tenga excusa para no cumplir con la pensión de alimentos”, explicó.
Un llamado a la acción
Frente al aumento de ataques y femicidios en contexto de Vif -tres sólo en la última semana, según Thornton- , el ejecutivo hizo un llamado a las autoridades judiciales a incrementar el uso de esta medida. “Todos estos casos eran evitables con el monitoreo telemático”, aseguró.
La empresa también destacó las características técnicas de su dispositivo, llamado ReliAlert, el cual incluye detección anti-jamming, sistema anti-suplantación y resistencia al agua, calor y golpes, lo que lo convierte en una herramienta confiable para proteger a las víctimas en situaciones de alto riesgo.
Mientras la violencia de género continúa siendo una crisis en Chile, la baja implementación de tecnologías de monitoreo en regiones como Magallanes expone a cientos de mujeres a un riesgo evitable.




