Nuevo edificio consistorial para Punta Arenas: proyectan 13.900 m² y 723 funcionarios para 2035
Una extensa presentación técnica realizada ante el Concejo Municipal de Punta Arenas por el Premio Nacional de Urbanismo 2014, el magallánico Sergio Baeriswyl Rada, reveló las proyecciones de crecimiento y las deficiencias actuales que justifican la construcción de un nuevo edificio consistorial. El objetivo principal del proyecto es garantizar que el servicio a la comunidad sea rápido y de calidad, evitando grandes desplazamientos entre servicios, y mejorando la productividad interna.
La metodología de análisis incluyó el estudio de las 17 unidades funcionales del municipio, la aplicación de encuestas y 31 entrevistas estructuradas, cuyos insumos fueron sometidos a un sistema llamado Atlas IT, que identifica los elementos más relevantes para la toma de decisiones.
El análisis reveló hallazgos serios respecto a la infraestructura actual: se constata que los problemas de deficiencia son “muy serios”. Entre los principales problemas identificados se encuentran el hacinamiento y la dispersión en distintos edificios, además de problemas en la calidad del confort ambiental, falta de servicios básicos, y fallas en accesibilidad y tecnología, siendo muchos espacios laborales deficientes según la norma actual.
Respecto a la demanda futura, se realizó un ejercicio de “abrir una ventana al futuro”, combinando la tendencia evolutiva de los funcionarios en los últimos 10 años con variables como el impacto del teletrabajo, el gobierno virtual y el uso de inteligencia artificial. El resultado es que la dotación municipal, que hoy es de 465 funcionarios, subirá a 723 para el año 2035.
Este crecimiento futuro se concentra significativamente en unidades como Dideco y Finanzas. Además, se identificó un crecimiento explosivo en el área de seguridad.
Estrategia funcional
y centralización
El análisis funcional interno determinó que ciertas unidades como la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan), Secretaría Municipal, Dirección Jurídica y Dideco tienen una alta concentración de relaciones internas, por lo que su ubicación central es crucial para evitar ineficiencias y costos.
Para optimizar la prestación de servicios a la comunidad -que suma más de 600.000 atenciones al año- , se recomienda la proximidad de unidades de alto tráfico, como Administración y Finanzas, la Dirección de Obras Municipales (Dom), Tránsito y Transporte Público.
El programa arquitectónico resultante estima una necesidad de 13.900 m² construidos. La estrategia clave para lograr eficiencia y ahorro de superficie es la centralización de espacios y servicios.
Entre las funciones que se proponen centralizar se encuentran la sala de reunión y capacitación; el archivo municipal; bodegas generales; el centro de pago; y un hall central único para recepción y espera.
El concepto del hall central es fundamentalmente una pieza “más ciudadana”. Este espacio reemplazaría las salas de espera individuales de las 17 unidades funcionales. Los ciudadanos llegarían al hall, recibirían un número (similar a los bancos), y esperarían en un lugar agradable, climatizado, con posibilidad de tomar un café, mirar una exposición o leer sobre proyectos municipales, antes de ser llamados para la atención específica.




