Chile lidera estudio clave para detectar amenazas invisibles en la Antártica
La ciencia polar chilena dio un paso decisivo con la adjudicación de un ambicioso proyecto que busca anticipar los riesgos emergentes que enfrentan los ecosistemas antárticos y subantárticos, históricamente considerados aislados. Se trata de la iniciativa “Riesgos emergentes en la Antártica y la Región Subantártica”, financiada por Anid a través del Concurso de Anillos de Investigación 2025, que investigará la presencia de patógenos y contaminantes en la fauna silvestre mediante un sistema de vigilancia activa sin precedentes.
Con un financiamiento de 660 millones de pesos por tres años, el proyecto será liderado por el Dr. Víctor Neira Ramírez, de la Universidad de Chile, y contará con la participación del Instituto Antártico Chileno (Inach) como institución asociada. La investigación se enfocará en comprender cómo virus, bacterias, resistencia antimicrobiana y contaminantes persistentes -como dioxinas, PCB y microplásticos- están ingresando y circulando en ecosistemas extremadamente sensibles al cambio climático y a la creciente actividad humana.
“El calentamiento global, el deshielo y el aumento de la presencia humana están modificando barreras naturales que antes protegían a la Antártica”, explica Neira. “Estos territorios funcionan como verdaderos centinelas del planeta, y lo que ocurre allí anticipa procesos que luego pueden manifestarse a escala global”.
El estudio contempla campañas de muestreo en la Antártica y en la Región de Magallanes, con recolección de muestras en aves marinas, pingüinos y mamíferos marinos. A través de herramientas avanzadas de biología molecular, genómica y ecotoxicología, el equipo identificará patógenos emergentes y contaminantes ambientales, integrando esta información en modelos predictivos capaces de proyectar escenarios de riesgo y apoyar la toma de decisiones.
La participación del Inach será clave tanto en el componente logístico como científico. “Nuestra experiencia en protocolos de bioseguridad y monitoreo ambiental en terreno es fundamental para asegurar la calidad de los datos”, señala Marcelo González, biólogo del Inach. “Desde 2023 hemos liderado la implementación de protocolos frente a la gripe aviar en la Antártica, y ese aprendizaje hoy se proyecta a una vigilancia más amplia de riesgos emergentes”.
Uno de los focos innovadores del proyecto será analizar el rol de los microplásticos como potenciales vectores de virus y bacterias patógenas, un fenómeno que podría estar generando reservorios invisibles de agentes infecciosos en el ambiente polar. Los análisis de contaminantes se realizarán en el laboratorio Farmavet de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, referente internacional en toxicología ambiental.
La iniciativa se enmarca en el enfoque One Health, promoviendo la integración entre salud humana, animal y ambiental, y contempla además la formación de nuevas generaciones de investigadores, actividades educativas y la transferencia de resultados a instituciones públicas y actores vinculados a la gobernanza antártica.
Con este proyecto, Chile consolida su liderazgo en ciencia polar y refuerza su aporte a la protección de la biodiversidad y la salud de los ecosistemas antárticos y subantárticos, en un escenario global marcado por amenazas cada vez más complejas y aceleradas.




