Gino Casassa: “La Antártica ya no es un continente estable: se está transformando a una velocidad sin precedentes”
La criósfera antártica está cambiando a una velocidad que supera todo lo observado en la era moderna, advirtió el glaciólogo Dr. Gino Casassa, director del Instituto Antártico Chileno (Inach). “No estamos ante cambios lentos, sino ante saltos abruptos”, enfatizó, refiriéndose a los procesos de deshielo que podrían tornarse irreversibles si no se logra limitar el calentamiento global.
Casassa detalló que la Antártica está perdiendo masa de hielo de manera acelerada, especialmente en la Antártica occidental y la península Antártica, que se calienta hasta tres veces más rápido que el promedio del planeta. La pérdida de plataformas de hielo, como la de Larsen B en 2002, y el acelerado retroceso de glaciares tributarios, como Hektoria, son ejemplos de cómo el continente se encuentra en un estado de transformación extremo.
De acuerdo a lo informado por el Inach, estas declaraciones fueron realizadas en el pabellón de Chile en la Cop30 de Belén, Brasil, durante el panel “Antarctic Science and Research from the Global South”. Allí, Casassa presentó su diagnóstico ante un público internacional, junto a investigadores del Sur Global, destacando la relevancia de la ciencia antártica en la toma de decisiones frente a la crisis climática.
Un continente que se derrite
tres veces más rápido
El director del Inach explicó que los bordes de la Antártica están cambiando drásticamente. El colapso de la plataforma Larsen B en solo 35 días, un evento que tomó 10.000 años formarse, reveló que las plataformas de hielo actúan como frenos de los glaciares interiores. Sin ellas, los glaciares tributarios aceleraron hasta nueve veces su velocidad, aumentando significativamente su aporte al nivel del mar.
El glaciar Hektoria, en la península Antártica, ha mostrado un retroceso “explosivo”, según Casassa, con un adelgazamiento sostenido y aceleración inédita de su flujo. Un estudio reciente publicado en Nature Geoscience confirma que entre enero de 2022 y marzo de 2023, Hektoria retrocedió aproximadamente 25 kilómetros, mientras su velocidad de flujo aumentó casi seis veces y su adelgazamiento fue hasta 40 veces mayor que en períodos anteriores. Este comportamiento se atribuye a un proceso de “ice-plain calving”, donde parte del glaciar comienza a flotar y se desprende masivamente.
Anticipar el futuro
del nivel del mar
Casassa subrayó que comprender estos procesos es fundamental para proyectar futuros escenarios de aumento del nivel del mar, una amenaza directa para millones de personas. También destacó la necesidad de fortalecer redes de observación, cerrar brechas de datos y modernizar la infraestructura polar, para monitorear con precisión los cambios que ya se están produciendo.
El sur global
como actor clave
El glaciólogo recordó que la ciencia proveniente de Chile y otros países del sur global es indispensable para interpretar lo que ocurre en la criósfera y para influir en políticas climáticas basadas en evidencia. La participación chilena en el panel formó parte de la iniciativa “Ambition on Melting Ice” (Ami), impulsada junto a Islandia y respaldada por 23 estados, cuyo objetivo es poner la evidencia científica del derretimiento de los polos en el centro de las negociaciones climáticas internacionales.
El diálogo fue moderado por el antropólogo Cristóbal Emilfork y contó con la participación de los doctores Jorge Carrasco (Umag) y Raúl Cordero (Usach), integrando perspectivas de glaciología, ciencia atmosférica y observación climática. La conclusión fue unánime: la criósfera está reaccionando más rápido de lo previsto y exige acción inmediata.




