Prisión preventiva para acusado de asfixiar a su hijastra
En una audiencia de formalización marcada por la gravedad de los antecedentes, la magistrada Mónica Mancilla decretó la medida cautelar de prisión preventiva para I.O.C., quien fue imputado por el delito de femicidio frustrado, tras atacar violentamente a su hijastra en plena vía pública y luego en su domicilio.
De acuerdo con el relato del Ministerio Público, los incidentes comenzaron al mediodía del 3 de enero, en la intersección de avenida Frei con Manuel Aguilar. En ese lugar, el imputado descendió de un vehículo y abordó sorpresivamente a la víctima, tomándola por la espalda y ahorcándola hasta que ella casi perdió el conocimiento. La agresión sólo se detuvo cuando transeúntes y conductores que pasaban por el lugar comenzaron a tocar sus bocinas y a gritar para que la soltara.
Tras este primer ataque, el hombre forzó a la joven a subir al vehículo y la trasladó hasta su vivienda en calle Condell. Una vez allí, se produjo un segundo episodio de violencia donde el auto volvió a asfixiar a la víctima, tirándole el cabello y golpeándola en el rostro con los puños.
La víctima logró refugiarse en su dormitorio, pero el agresor rompió la loza del comedor y golpeó violentamente la puerta hasta entrar para continuar la agresión. Sólo la intervención de la madre de la joven permitió que esta escapara y solicitara ayuda a Carabineros, quienes se encontraban en las inmediaciones respondiendo a un llamado de auxilio.
El fiscal Felipe Aguirre fundamentó la solicitud de prisión preventiva basándose en los informes médicos, declaraciones, pauta de riesgo y antecedentes criminales del imputado. El dato de urgencia y el testimonio del médico confirmaron lesiones compatibles con estrangulamiento; el médico declaró que la presión ejercida fue “importante” y que hubiese podido ocasionar la muerte de la víctima de haber persistido.
Se aplicó una pauta de riesgo a la víctima que arrojó un resultado de “riesgo alto o vital”, evidenciando que el imputado se vuelve violento bajo consumo de alcohol, condición en la que se encontraba al momento de su detención.
Por último, un factor determinante fue el prontuario del imputado, quien registra una condena previa de 10 años y un día por el delito de homicidio cometido en 2013. Dicha pena terminó de cumplir hace escaso tiempo, destacó el fiscal.
Dolo
A pesar de que la defensa argumentó que no existía un “ánimo de matar” sino sólo una intención de “reducir” a la joven en medio de una crisis familiar, la magistrada desestimó esta tesis. La jueza subrayó que la compresión del cuello en dos episodios distintos y la persistencia del ataque incluso dentro del dormitorio demuestran un dolo de matar.
La magistrada resolvió que la libertad de I.O.C. representa un peligro para la seguridad de la sociedad y de la víctima, además de existir un alto peligro de fuga debido a la gravedad de la pena asignada al delito. Por estas razones, se ordenó su ingreso a prisión preventiva.




