Informar, escuchar y proyectar ciudad
La presentación pública de la Propuesta de Imagen Objetivo del nuevo Plan Regulador Comunal es un hito relevante para Punta Arenas. No sólo porque se trata del instrumento que orientará el crecimiento urbano para las próximas décadas, sino porque el municipio ha optado, correctamente, por transparentar el proceso y someterlo al escrutinio de la comunidad antes de que se convierta en norma.
En tiempos en que muchas decisiones urbanas se adoptan de espaldas a la ciudadanía, abrir las puertas del Teatro Municipal para compartir las alternativas de desarrollo, explicar los escenarios de expansión e invitar a la revisión crítica del documento constituye un gesto democrático que merece ser valorado.
La planificación de una ciudad no puede quedar restringida a oficinas técnicas o a propietarios con intereses específicos, mucho más cuando este crecimiento afecta por igual a estudiantes, familias, adultos mayores, barrios consolidados y sectores en desarrollo.
Informar es, en este contexto, una forma de reconocer que la ciudad también se construye desde la experiencia cotidiana de quienes lo habitan. La convocatoria a participar -sin exigir títulos, terrenos ni especialización- es una señal de que el municipio entiende el Plan Regulador no como un trámite administrativo, sino como un pacto colectivo sobre el modo en que Punta Arenas quiere vivir, desplazarse, crecer y cuidar su entorno en los próximos 30 o 50 años.
La exposición pública de los antecedentes, la posibilidad de revisar planos, formular observaciones por escrito y volver a reunirse en sucesivas audiencias fortalece la legitimidad del proceso. Las ciudades que se desarrollan de manera ordenada no son aquellas que crecen más rápido, sino las que lo hacen con diálogo, información y responsabilidad sobre el impacto de cada decisión en la calidad de vida futura.
La actualización del Plan Regulador es, sin duda, un desafío técnico. Pero también es un ejercicio de ciudadanía. Que el municipio lo enfrente de cara a la comunidad es una buena noticia. La ciudad debe diseñarse únicamente con instrumentos, sino con participación, memoria y sentido de pertenencia. En esa dirección, informar y escuchar no es una formalidad. Tiene que ser la base de un desarrollo urbano más justo, sostenible y consciente de quienes hoy y mañana habitarán Punta Arenas.




