Necrológicas

Cierre de la Casa Azul del Arte genera impacto cultural, social y laboral

Jueves 8 de Enero del 2026

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Por Matías Ponce Cerda

 

El cierre de la Casa Azul del Arte, espacio cultural emblemático de Punta Arenas con más de tres décadas de trayectoria, ha generado una fuerte reacción de rechazo y preocupación entre artistas, extrabajadores, autoridades y concejales, quienes advierten un grave impacto social, cultural y laboral, además de cuestionar la falta de diálogo y transparencia en la decisión.

En nuestra edición de este miércoles, dimos cuenta que el lunes los funcionarios de dicho establecimiento que funciona en Avenida España, fueron citados a la Corporación Municipal, siendo notificados de su desvinculación. En total, había 9 profesionales con contrato indefinido. Los colaboradores, en tanto, estaban a honorarios. 

Desde el equipo que formó parte del recinto, Alejandra Zúñiga Tarrío, trabajadora de la Casa Azul del Arte desde 2007, sostuvo que el proceso estuvo marcado por contradicciones entre los mensajes públicos y las decisiones ejecutadas. “En diciembre se señaló públicamente que la Casa Azul del Arte no cerraría, pero semanas después, cuando todo el equipo estaba en feriado legal, fuimos citados a una supuesta reunión informativa que terminó con la entrega de las cartas de despido”, señaló. A su juicio, esta situación “transmite una sensación de incertidumbre y fragilidad, especialmente en un sector que históricamente ha operado en condiciones inestables”, agregando que cuando “los mensajes públicos no se sostienen en los hechos, se debilita la confianza y se instala la idea de que los proyectos culturales pueden desaparecer sin procesos claros ni diálogo previo”.

Pérdida de un espacio
cultural y comunitario

Zúñiga agregó que el cierre implica la pérdida de un espacio clave para la comunidad, afirmando que “se pierde un lugar que articulaba formación artística continúa, acceso gratuito o a bajo costo, un espacio de exhibición para artistas emergentes y consagrados, además de talleres, elencos artísticos, actividades gratuitas y vínculos construidos durante años con establecimientos educacionales y organizaciones”. En esa línea, recalcó que “Casa Azul del Arte no es sólo un espacio físico, es una marca cultural con 30 años de posicionamiento, con valores y reconocimiento regional y nacional, y cerrarla o cambiarle el nombre implica romper un capital simbólico construido durante décadas”.

Una historia de
formación artística 

Una mirada histórica fue aportada por Griselda Bontes Poppovich, docente y artista vinculada desde los orígenes de la institución, quien recordó que “tuve el privilegio de ver el nacimiento de la Casa Azul del Arte en 1994, cuando conocí a Guillermo Meriño realizando los bocetos del primer mural de cerámica a Gabriela Mistral”. Relató que comenzó trabajando “con dos horas ad honorem” y que el espacio “fue mi segunda casa durante 30 años, con experiencias enriquecedoras en el quehacer creativo de niños y jóvenes”. Bontes destacó que desde Casa Azul se impulsaron hitos relevantes como “el primer Taller de Grabado de Magallanes” y exposiciones en el Museo de Bellas Artes en Santiago, señalando que “en esos años sí había apoyo real”. No obstante, cuestionó que “desde afuera nos reconocen y aquí en nuestra propia tierra se refieren de forma despectiva como “la escuelita””, subrayando que “Casa Azul era la esperanza de muchos padres para que sus hijos desarrollaran sus potenciales creativos”.

La visión desde la
exdirección del recinto

Desde la exdirección del espacio, Elena Burnás Vásquez calificó la decisión como “muy mala y apresurada”, señalando que “un espacio cultural con tanta experiencia y resultados no se puede cerrar de la noche a la mañana”. Enfatizó que “la Casa Azul ha formado miles de niños, jóvenes y adultos, muchos de ellos de manera gratuita”, y manifestó su preocupación por el destino del patrimonio del recinto, preguntando “qué va a pasar con la pinacoteca, los instrumentos y los materiales de trabajo”. Además, sostuvo que resulta “muy extraño” que el cierre se concrete “cuando el presupuesto para la Casa Azul estaba aprobado para 2026”, calificando la forma en que se informó la decisión como “una falta de respeto para los docentes y trabajadores”.

Reacciones políticas y
críticas a la gestión municipal

En el ámbito político, la diputada Javiera Morales, junto al concejal Jonathan Cárcamo y el Espacio Comunitario La Idea, expresaron en un comunicado público su “profunda preocupación por las consecuencias sociales, culturales y laborales” del cierre, afirmando que este hecho refleja “el abandono de la cultura por parte de la actual administración municipal”. En el texto, recalcaron que “la cultura no es un lujo ni un accesorio, es un derecho, un motor de cohesión social y una herramienta esencial para el desarrollo humano y territorial”, y exigieron que cualquier traspaso a la Fundación Cultural se realice “de manera expedita, transparente y con plenas garantías para los trabajadores”.

A estas críticas se sumó el exalcalde de Punta Arenas y actual consejero regional Juan Morano Cornejo, quien lamentó la decisión señalando que “siempre fue difícil sostener la Casa Azul porque significaba un gasto, pero mientras fui alcalde siempre hicimos el esfuerzo por mantener esta ventana abierta hacia una cultura muchas veces lejana, costosa e inalcanzable”. Agregó que la Casa Azul permitió “desde que una dueña de casa aprendiera a pintar, hasta la existencia de un ballet municipal, una escuela de cerámica, una orquesta y cientos de semillas que brotaron para el arte y la cultura”, calificando el cierre como “triste y doloroso”.

Concejales exigen transparencia

Finalmente, los concejales Jonathan Cárcamo, José Becerra, Jorge Risco y Dalivor Eterovic manifestaron su “profunda molestia y preocupación” por el rumbo del municipio y la Cormupa, señalando que el cierre de la Casa Azul del Arte constituye “el término de un proyecto cultural emblemático, inclusivo y formativo, que por más de tres décadas contribuyó al tejido social de Punta Arenas”. En su declaración, advirtieron que la decisión se adoptó pese a que el Concejo Municipal aprobó el presupuesto para el funcionamiento del espacio en 2026, lo que -indicaron- “descarta cualquier argumento de falta de respaldo financiero y evidencia una decisión administrativa unilateral”. Además, acusaron falta de transparencia y un actuar “a espaldas del Concejo y de la comunidad”, señalando que la respuesta de la actual administración frente a la crisis “se ha reducido al cierre de programas y al despido de trabajadores”.

En este contexto, se informó que el lunes, a las 11,30 horas, se realizará una comisión conjunta de Cultura, Finanzas y Educación, instancia en la que se abordará el cierre de la Casa Azul del Arte y sus implicancias para la comunidad, los trabajadores y el desarrollo cultural de Punta Arenas.

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