Consejeros regionales oficialistas salieron en defensa de la gestión de Eugenia Mancilla
Los consejeros regionales de Chile Vamos han responsabilizado en gran medida a la administradora regional, Eugenia Mancilla, por la abstención de opinión expresada en la auditoría externa. Durante los años revisados por el auditor de la empresa Fortunato y Asociados, Mancilla se desempeñó como jefa de la División de Presupuesto e Inversión Regional.
Esta hipótesis fue descartada por varios consejeros oficialistas, quienes señalaron que los problemas detectados por la auditoría se arrastrarían desde la creación del Gobierno regional como institución, a mediados de la década de los noventa.
“Las únicas personas de las administraciones y gobiernos involucrados que no deberán asumir las responsabilidades que se determinen son las ya fallecidas”, afirmó el consejero democratacristiano Juan Morano, quien además recordó que la auditoría no imputó responsabilidades personales de ningún tipo.
“No sé quiénes serían las personas que desde 2010 a 2023 debían registrar los procesos, realizar los cierres y rendir adecuada y correctamente los fondos nacionales y regionales. Desde siempre, al parecer, se ha actuado así”, añadió Morano. “Nadie en su sano juicio puede pensar que esto es solo responsabilidad de cuatro años; si fuera así, el presupuesto regional ‘neto’ debería haber sido de $150 mil millones y no anda ni cerca de eso”, expresó en referencia a los $600 mil millones en fondos de proyectos sin cierre contable.
Por su parte, el consejero frenteamplista Arturo Díaz aseguró que no se hará cargo de las declaraciones de la derecha, quienes -a su juicio- “se han dedicado a denostar no sólo a miembros del gobierno regional y a sus familias, sino también a otras autoridades y a nosotros mismos”. Insistió en que debe realizarse un análisis acabado de la auditoría antes de buscar responsables.
En la misma línea se manifestó el consejero socialista Antonio Bradasic, quien consideró irresponsable anteponer “juicios políticos por sobre los antecedentes”. Llamó a sus pares a entregar certezas, actuar con probidad y tomar decisiones basadas en evidencia verificable. “Cualquier determinación respecto de personas debe evaluarse con el informe completo y dentro de los procedimientos que correspondan, evitando presiones mediáticas o lecturas partidistas”, reflexionó.
Desde la oposición, el consejero republicano Roberto Weissohn sostuvo que “si esto hubiera ocurrido en cualquier empresa privada, estarían todos despedidos”. Añadió que “cuando existen fallas estructurales de esta magnitud, no tomar decisiones envía una mala señal a la ciudadanía”.
En tanto, la consejera de derecha Roxana Gallardo reconoció que la eventual remoción de Mancilla es de exclusiva responsabilidad del gobernador Jorge Flies, pero le recordó que “tiene la obligación de tomar las medidas necesarias, porque es él quien está a cargo del resguardo y la buena administración de los recursos de la región, y claramente, a la luz de los resultados de la auditoría, eso no está funcionando”.




