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El próximo Chile

Por La Prensa Austral Domingo 11 de Enero del 2026

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Carlos Gajardo
Abogado y exfiscal

 

 

El 11 de marzo asume el nuevo Presidente, quien estará en el centro de las expectativas ciudadanas que exigen avances estructurales, al menos, durante los primeros cien días de mandato. Este fue un tema clave en la campaña y se espera que el nuevo gobierno ejecute cambios profundos desde el primer trimestre.

Es imposible no insistir en la importancia de sentirnos seguros en los espacios que transitamos. En el último mes, Meiggs ha estado en el ojo del huracán. Se han llevado adelante allanamientos liderados por la PDI, en una lucha contra las mafias chinas que controlan gran parte del comercio ilegal. Todos hemos sido testigos de la compleja situación que se vive día a día en Estación Central y del incansable —y muchas veces infructuoso— desafío de desalojarlos.

El comerciante informal que vemos con sus paños en la calle es solo el último eslabón de una compleja estructura criminal, que cuenta con cadenas logísticas modernas y que también ha logrado penetrar las instituciones. Esa es la razón por la cual, sin importar cuántas veces se les desplace o se decomisen sus productos, vuelven con la misma o mayor cantidad.

Está, además, el caso de los funcionarios de la PDI detenidos en el marco de una indagatoria que comenzó por contrabando de cigarrillos —uno de los negocios más rentables de las economías ilícitas— y que dejó al descubierto su participación en delitos de tráfico de drogas.

En relación con esta misma corrupción del sistema, se condenó a cárcel al exdirector de la PDI, Héctor Espinosa, por malversación de fondos, falsificación de documentos y lavado de activos. Estamos hablando de un director de policía que, durante años, se dedicó simultáneamente a perseguir delitos y a cometerlos.

Relaciono estos episodios para destacar una misma oportunidad que ya he reiterado en múltiples ocasiones: es clave perseguir las rutas del dinero y, en esa misma línea, levantar el secreto bancario, una medida que permitiría avanzar de manera sustantiva en el fortalecimiento y buen funcionamiento de las instituciones.

Frente a todo lo anterior, cabe preguntarse: ¿qué Chile se viene para el nuevo gobierno? Uno profundamente penetrado por la criminalidad organizada, incluso en los eslabones altos de los funcionarios que deberían protegernos. Uno con una mayor cantidad de delitos violentos. Y será justamente ahí donde se mida el verdadero liderazgo del próximo gobierno: en su capacidad de recomponer confianzas y robustecer las instituciones.

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