Tres personajes, tres vidas, tres muertes (4ª parte)
En crónicas anteriores nos hemos referido a tres personajes cuya vida y las circunstancias en que murieron han hecho que trasciendan en el tiempo. Respecto de la muerte, quizá la más dramática e indignante es la de quien recordamos el día de hoy.
Alberto Rojas Jiménez viene volando.
Alberto Rojas Jiménez (o, indistintamente, Giménez), poeta y dibujante, nació el 21 de julio de 1900 en Quillota. Vivió un tiempo en Valparaíso y luego se trasladó a Santiago, donde finalizó sus estudios de Humanidades en el Internado Nacional Barros Arana. Cursó estudios universitarios de Arquitectura y de Bellas Artes, que no concluyó. En 1918 publicó artículos en la revista Zig Zag y, al año siguiente, en la revista Pluma.
En 1920 se radicó en Santiago y se impregnó de las inquietudes intelectuales y la bohemia de la época, especialmente junto a los integrantes de la llamada Generación de 1920 y su círculo más cercano, entre otros: Pablo Neruda, Rubén Azócar, Tomás Lago, Álvaro Hinojosa, Joaquín Cifuentes Sepúlveda, Rosamel del Valle, Humberto Díaz Casanueva, Hornero Arce, Federico Ricci Sánchez, Luis Emiliano Figueroa, Jorge Sauré, Álvaro Yáñez, el pintor Abelardo Bustamante Paschin, Orlando Oyarzún y, de tanto en tanto, Alberto Valdivia Palma (el “Cadáver” Valdivia).
Fundó, junto al poeta Rafael Yépez Alvear y el periodista y escritor Raúl Silva Castro, el semanario Claridad, del cual fue su primer director. Era una revista de sociología, arte y actualidades y órgano oficial de la Federación de Estudiantes de Chile, pero en la práctica se constituyó en el canal oficial de la Generación de 1920. En el semanario y bajo el seudónimo de Zain Guimel, publicó junto a Martín Bunster (Juan Martín) el Primer Manifiesto “AGU”, réplica chilena del dadaísmo europeo.
El poeta Jorge Teillier señala que en la revista se atacaba al gobierno del Presidente Juan Luis Sanfuentes, especialmente por el incendio del local de la Federación Obrera de Chile en Punta Arenas, ocurrido el 27 de julio de 1920, sindicando como responsables al gobernador Alfonso Bulnes Calvo y al comandante de la Guarnición, José María Barceló Lira. La Federación de Estudiantes ya había criticado al gobierno por la movilización de tropas al norte del país para resistir una supuesta invasión peruana, suceso conocido como “La guerra de Don Ladislao”, en referencia al entonces ministro de Guerra, Ladislao Errázuriz. La federación advirtió que se trataba de una maniobra para debilitar a la masa obrera del centro del país ante el advenimiento de las elecciones presidenciales, restándole votos al candidato “popular” Arturo Alessandri Palma.
En ese estado de cosas, el 21 de julio de 1920, con el silencio cómplice del gobierno, una turba asaltó el local de la Federación de Estudiantes. Entre sus integrantes se contaba —curiosamente— al mismísimo padre Hurtado, acota Teillier. El futuro sacerdote ya se había enrolado voluntariamente en el Ejército para enfrentar a Perú.
La federación y la Generación de 1920 no comulgaban con Alessandri, sintiéndose cercanas al también candidato Luis Emilio Recabarren y, asimismo, a la Revolución de Octubre en Rusia. Muchos estudiantes de la federación fueron apresados y torturados, entre ellos el poeta José Domingo Gómez Rojas, quien murió en la entonces Casa de Orates.
En 1921, la revista Claridad publicó poemas de Alberto Rojas Jiménez, quien ese mismo año emprendió su primer viaje a Europa, regresando al año siguiente.
La primera etapa de la revista culminó en 1926, interrumpida ante la inminencia de la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo. Tuvo una breve segunda época de cinco números entre 1931 y 1932, pero, lejos de su espíritu inicial, ahora era simplemente una revista universitaria.
En 1923, Rojas Jiménez viajó por segunda vez a Europa en compañía del pintor Paschin Bustamante. Estuvo cinco años en el Viejo Continente, entre Francia, Alemania y España, ejerciendo diversos oficios, disfrutando de una rutilante bohemia y enviando crónicas al diario El Mercurio.
Continuará…
En la imagen: Portada del primer número de la revista Claridad, fechado el 12 de octubre de 1920.




