Prioridades del presupuesto regional 2026
El proyecto de presupuesto de inversión del Gobierno Regional de Magallanes para 2026, que supera los $70 mil millones y se encuentra en revisión por la Dipres, refleja un intento decidido de concentrar recursos en áreas fundamentales para la calidad de vida de la ciudadanía: vivienda, salud y fomento productivo y turístico. La magnitud de esta inversión, complementada con $11 mil millones del Fondo de Desarrollo de Magallanes y los recursos del contrato de administración de Zona Franca, permite proyectar un inicio de ejecución a comienzos de febrero, siempre que se superen los trámites administrativos pendientes.
En vivienda, la administración del gobernador Jorge Flies prioriza proyectos emblemáticos, como el Loteo Alto de Cabo de Hornos, Cerro Sombrero y Ciudad de los Vientos, así como la culminación de programas residenciales en Valle Los Sauces y Lomas del Bosque. Estos esfuerzos no sólo buscan responder a la demanda habitacional, sino también generar dinamismo económico y empleo en las localidades involucradas, mostrando que la inversión pública puede ser un motor regional.
En salud, la distribución de recursos evidencia una visión integral, al priorirzar la adquisición de equipamiento crítico, como mamógrafos móviles y mejoras en el Samu, así como el apoyo a programas sociales esenciales. Iniciativas como Magallanes Cuida, la atención de pacientes con fibromialgia y la reducción de listas de espera en especialidades médicas reflejan un intento de disminuir brechas históricas en cobertura y calidad del servicio. Es destacable que estos programas se extiendan por más de un año, garantizando continuidad y resultados medibles para los beneficiarios.
El presupuesto también contempla un robusto apoyo al desarrollo productivo y turístico. La participación de Sernatur, Corfo, Sercotec, Indap y el Servicio Nacional de Capacitación en programas de promoción, formación y fortalecimiento de la agricultura familiar campesina subraya que la inversión no se limita a la infraestructura, sino que busca consolidar la competitividad y sostenibilidad de la región. La internacionalización del turismo regional y la capacitación de emprendedores son estrategias que pueden proyectar a Magallanes como un actor relevante en el escenario nacional e incluso internacional.
Si bien el proyecto muestra prioridades claras, su efectividad dependerá de una ejecución rigurosa y transparente. La fiscalización de la inversión, la coordinación entre organismos y la evaluación constante de los programas serán determinantes para que los recursos cumplan su propósito. El desafío para 2026 no es sólo disponer de un presupuesto ambicioso, sino traducirlo en mejoras tangibles para los habitantes de Magallanes, equilibrando el desarrollo urbano, la salud y el fortalecimiento productivo de toda la región.




