Cartelera cultural de Punta Arenas
En 2025, Punta Arenas registró un hito en participación cultural: más de 235 mil personas asistieron a actividades gratuitas gestionadas por la municipalidad y la Fundación Cultural Municipal. De acuerdo al balance entregado ayer por el alcalde Claudio Radonich, esto consolidaría a la capital regional como uno de los polos culturales comunales más activos del país. Sin duda, cifras como estas son motivo de orgullo y reflejan un esfuerzo sostenido por acercar la cultura a toda la ciudadanía.
Radonich enfatizó que cerca del 90% de la oferta cultural local es municipal, con 46 actividades y 61 funciones que promedian una presentación semanal. Entre los eventos masivos, festivales como el Carnaval de Invierno o el Festival de la Luz congregaron a más de 200 mil asistentes, mientras que el Teatro Municipal José Bohr y el Centro Cultural recibieron a más de 35 mil personas.
Sin embargo, más allá de las estadísticas, surgen preguntas importantes: ¿logra la municipalidad equilibrar cantidad con calidad? El reciente ingreso de un piano C. Bechstein, donado por empresas locales, permite ciclos de conciertos de alto nivel, mostrando que la ciudad puede aspirar a un estándar profesional. Pero mantener y fortalecer estos hitos requiere continuidad y visión estratégica.
Los elencos municipales -ballet, orquesta y coro- son el corazón de la política cultural local. Sin embargo, sostenerlos implica recursos, capacitación y planificación a largo plazo y ello debe ser reconocido a la actual gestión.
Los talleres municipales reflejan un esfuerzo de inclusión y desarrollo artístico.
El desafío municipal es propender a garantizar que la oferta cultural gratuita no se convierta en un catálogo de eventos por volumen, sino en un verdadero motor de formación, identidad y excelencia artística.
El compromiso del alcalde de mantener la gratuidad y asegurar que la ubicación extrema de la región no sea una barrera cultural es encomiable. Pero los desafíos están claros: equilibrar la masividad con la profundidad, la frecuencia con la calidad, y la proyección con la consolidación de los elencos históricos.
La celebración de cifras récord en asistencia debe ser, más que un cierre de gestión, un punto de partida para la reflexión sobre cómo elevar el estándar artístico y asegurar que la cultura municipal sea memorable.
En este camino, es importante que las empresas regionales aporten lo suyo, a través de la ley de donaciones, para que la Fundación Cultural Municipal tenga recursos suficientes que permitan ir engrosando esta cartelera. Ello es parte de la construcción de comunidad, en la cual la cultura, las artes y el acceso a espectáculos no deben ser el pariente pobre de la gestión municipal, sino un derecho de los vecinos y de quienes visitan Punta Arenas.




