Necrológicas

Fiut: cuando la ciencia se construye desde el territorio

Por José Maripani Sábado 17 de Enero del 2026

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La adjudicación del Fondo de Investigación Universitaria Territorial (Fiut), en su segunda etapa, para la Universidad de Magallanes constituye un hito que trasciende con creces el ámbito académico. Se trata de una decisión de política pública que reconoce, en los hechos, que el desarrollo del país no puede seguir pensándose únicamente desde el centro, ni bajo lógicas homogéneas que desconocen las realidades territoriales.

Este hito se logró en un proceso altamente competitivo donde se presentaron 19 iniciativas desde el punto de vista territorial, de las cuales se seleccionaron 7 iniciativas que fueron aprobadas y que cuentan con apoyo de los gobiernos regionales. Por ello es que estamos agradecidos del Gobierno Regional y del Consejo Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena.

Sabemos que esta es una región estratégica para Chile, no sólo por su ubicación geopolítica y su patrimonio natural, sino también por los desafíos estructurales que enfrenta en materias de salud, conectividad, seguridad alimentaria y diversificación productiva. En este contexto, fortalecer la investigación aplicada desde una universidad estatal regional no es un privilegio: es una necesidad para avanzar hacia un desarrollo más equilibrado, justo y sostenible.

El Fiut adjudicado a la Universidad de Magallanes se sustenta en Magallanes Mañana (Magna), un plan construido de manera participativa y con visión de largo plazo, que articula ciencia, innovación y bienestar social. Este enfoque representa un cambio relevante respecto de modelos tradicionales de investigación, muchas veces desvinculados de las urgencias de los territorios. Aquí, la investigación se concibe como una herramienta concreta al servicio de las personas, alineada con la Estrategia Regional de Desarrollo y con las prioridades del Estado en materia de cohesión social y equidad territorial.

Desde una perspectiva política, esta adjudicación reafirma el rol insustituible de las universidades estatales en zona extremas, como brazos estratégicos del Estado en estas regiones. No sólo forman profesionales, sino que generan conocimiento pertinente, aportan evidencia para la toma de decisiones públicas y contribuyen a reducir brechas históricas entre el centro y las zonas extremas. Apostar por la Umag es, en este sentido, apostar por una descentralización efectiva, que va más allá del discurso y se expresa en recursos, confianzas y responsabilidades concretas.

Magna prioriza ámbitos tan sensibles como la salud humana, el envejecimiento, la salud mental, la telemedicina y los sistemas alimentarios resilientes. No son temas abstractos: son desafíos cotidianos para miles de familias magallánicas. Que estos problemas sean abordados desde investigación aplicada, con financiamiento público y vocación territorial, refuerza una idea fundamental: la ciencia también es política pública, y su orientación define qué tipo de desarrollo queremos impulsar como país.

Sin embargo, este avance impone responsabilidades. El éxito del Fiut no dependerá sólo de la Universidad de Magallanes, sino de la capacidad del Estado, los gobiernos regionales, el sector productivo y la sociedad civil para sostener una articulación real y de largo plazo.

En tiempos de debate sobre el rol del Estado, la eficiencia del gasto público y la necesidad de recuperar confianzas, la adjudicación del Fiut a la Umag entrega una señal clara: invertir en ciencia pública territorial no es un gasto, sino una apuesta estratégica por el futuro. Una apuesta por regiones más autónomas, por políticas basadas en evidencia y por un desarrollo que no deje a nadie atrás.

Además, se fortalece el rol geopolítico que cumple una universidad en zona extrema fijándose en tres pilares fundamentales: soberanía, territorio y poblamiento humano, ejes esenciales para proyectar el desarrollo regional.

Desde el extremo sur del país, Magallanes vuelve a recordarnos que la descentralización no se proclama: se construye. Y hoy, la ciencia y la universidad pública son parte central de ese camino.

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