Salmones Blumar proyecta expansión productiva invirtiendo US$3,6 millones en dos proyectos
- Por otro lado, un segundo proyecto corresponde a una modificación de la RCA del Centro de Engorda de Salmónidos
Mina Elena, ubicado en isla Riesco, que busca potenciar de manera significativa su capacidad productiva.
Un aumento productivo de 4.696 toneladas en un centro de cultivo de salmones ubicado en isla Riesco y de 2.400 toneladas en otro emplazado en la comuna de Río Verde constituyen las principales modificaciones presentadas la semana pasada por la empresa Salmones Blumar Magallanes S.P.A. En ambos proyectos, la compañía invertirá un total de 3,6 millones de dólares.
Estas solicitudes buscan modificar dos Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) aprobadas en 2011, con el objetivo de mejorar la productividad salmonera en ambos centros de cultivo de la región de Magallanes.
Centro de Engorda
en Río Verde
La empresa salmonera presentó una modificación a la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de su proyecto Centro de Engorda de Salmónidos (Ces) María Olvido, ubicado en el seno Skyring, comuna de Río Verde. La iniciativa contempla una inversión estimada de US$ 1.800.000.
El objetivo de la propuesta es incrementar la producción del centro en 2.400 toneladas, pasando de un límite autorizado de 7.000 a 9.400 toneladas por ciclo productivo. Para sustentar este aumento, la compañía proyecta la renovación de sus estructuras de cultivo, sustituyendo las actuales 32 jaulas circulares por 20 balsas jaulas cuadradas de 40 metros por lado y 20 metros de profundidad.
Adicionalmente, el proyecto considera la incorporación de un sistema de fotoperíodo para optimizar el cultivo, la modernización del pontón habitable y la actualización de los sistemas de ensilaje y fondeo.
Se estima que la fase de construcción comience en marzo de 2027, con la instalación de las estructuras de cultivo, y finalice en mayo del mismo año. La fase de operación, marcada por el ingreso de los peces, se iniciaría en junio de 2027. El proyecto ha sido diseñado con una vida útil indefinida, comprometiéndose el titular a realizar mantenciones periódicas que aseguren el adecuado estado del centro.
Centro de Engorda
Mina Elena en Isla Riesco
El segundo proyecto corresponde a una modificación de la RCA del Centro de Engorda de Salmónidos Mina Elena, ubicado en Isla Riesco, y busca potenciar de manera significativa su capacidad productiva mediante la modernización de su infraestructura y tecnología. El monto de la inversión también asciende a US$ 1.800.000.
La iniciativa tiene como objetivo incrementar la producción de la especie Salmo salar, pasando de las actuales 5.000 toneladas a un máximo de 9.696 toneladas por ciclo productivo.
Para ello, la empresa renovará las estructuras de cultivo, reemplazando las actuales 23 jaulas circulares por 18 balsas jaulas cuadradas de 40 metros por lado y 20 metros de profundidad, organizadas en dos módulos de nueve jaulas cada uno.
La fase de construcción se estima que comience en agosto de 2028, con la instalación de los sistemas de fondeo y las estructuras de cultivo, finalizando en octubre del mismo año. La fase de operación, correspondiente al ingreso de los peces, se iniciaría en noviembre de 2028.
Evaluación ambiental
de los proyectos
Ambas iniciativas fueron ingresadas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia) mediante Declaraciones de Impacto Ambiental (Dia). La empresa argumenta que las modificaciones propuestas no generan los efectos adversos significativos establecidos en el artículo 11 de la Ley N° 19.300.
Los estudios presentados descartan impactos negativos significativos sobre la salud de la población, los recursos naturales renovables y la biodiversidad del fondo marino.
Compromiso con las
comunidades locales
Como parte de su responsabilidad social, Salmones Blumar asumió un compromiso ambiental voluntario que contempla la realización de reuniones informativas con grupos humanos pertenecientes al pueblo Kawésqar en las ciudades de Punta Arenas y Puerto Natales.
El objetivo de estos encuentros es informar sobre las distintas fases de los proyectos y sus alcances ambientales antes del inicio de las faenas, asegurando una comunicación directa y transparente con las comunidades indígenas del área.




