Chile no pudo ante Brasil en la final de la Kings League
Brasil impuso ayer la localía y rompió el sueño de Chile en el Mundial de la Kings League. El equipo anfitrión logró el bicampeonato tras vencer 6-2 a la Roja, que en su primera experiencia hizo historia.
Ante 41 mil personas en el estadio del Palmeiras, la Roja salió a jugar una final inédita y la falta de experiencia en el formato le pasó la cuenta ya que Leleti (2’) abrió la cuenta con un zurdazo cruzado que no pudo atajar Matías Herrera.
El equipo chileno empezó errático con los remates y perdió las primeras ocasiones. Por otro lado, Lipao, a los 4’, aumentó la ventaja tras una asistencia de Leleti.
MAYOR CLARIDAD
Las ocasiones más claras las seguía aprovechando Brasil, que a los 8’ marcó el tercero a través de Dedo, quien anotó de cabeza.
Brasil usó de inmediato el “penal presidente”, pero Michel Elías lo falló ante Matías Herrera con un tiro al travesaño.
Chile respondió con un “penal shootout” de Nacho Herrera que, tras repetirlo por el adelantamiento del arquero brasileño, lo superó con un buen tiro raso (9’). Con eso, la Roja entró al partido (1-3).
Luego de eso, el partido se friccionó, al punto de una patada increíble de Canhoto, que solo le valió la amarilla.
Chile mejoró en la marca y resistió ante la carta del gol doble de Brasil y se fue al descanso perdiendo por dos goles.
DESCUENTO
Sin embargo, en el 3×3 del inicio del complemento, Mathias Vidangossy descontó y revivió la esperanza chilena (21’).
Eso sí, post 3×3, Brasil tenía casi tres minutos extra de gol doble, pero la sanción por dos minutos de Andreas, reactivó la ilusión chilena.
Pero la Roja no encontró la forma de empatar y, para colmo, Lipao puso el 2-4 a los 32’ con una gran definición que batió a Matías Herrera. Lipao llegó a 14 goles en el torneo, consolidándose como el goleador del certamen.
Con Chile buscando el descuento, Leleti aprovechó una contra y puso el 2-5, justo antes del Matchball.
De esa forma, Chile tenía que hacer cuatro goles para ser campeón del mundo, mientras que Brasil solo uno más. Kelvin, capitán del campeón, definió la historia a favor del local.




