Obispo Blanco admite “exceso de confianza” y falta de información financiera en crisis de Fide XII
- El prelado señaló que una auditoria forense será la encargada de indagar sobre que proyectos
faltan por rendir y que de acuerdo al resultado de esta se estudiarán posibles acciones legales.
Marcos Sepúlveda Loyola
El máximo representante de la Iglesia Católica en Magallanes reconoce que se enteró por la prensa de la acción judicial emprendida por el gobierno regional en contra de la Fundación para el Desarrollo de Magallanes, popularmente conocida como Fide XII, por presunta apropiación indebida de $156 millones.
En la denuncia se apunta a Reinaldo Leiva Oyarzo, exrepresentante legal de Fide XII, a quien se responsabiliza de no restituir $59 millones, mientras que a la posterior representante legal, Pamela Díaz Chacón, le endosan la responsabilidad de no devolver $96 millones.
Durante el año pasado salió a la luz el desorden administrativo que enfrentaba la fundación, la cual se encuentra bajo el alero del Obispado de Punta Arenas, situación que la obligó a dejar de administrar diversos programas sociales, como el Albergue Protege, la Casa del Samaritano y el Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (Eleam) Cristina Calderón. Asimismo, estuvo en riesgo la gestión del Colegio María Auxiliadora de Porvenir. A esto se suma la salida de Pamela Díaz Chacón, quien dejó el cargo el pasado 18 de diciembre, siendo reemplazada por Julio Borges.
El prelado es reacio a dar su opinión sobre las causas que llevaron a esta situación crítica, a pesar de las insistentes preguntas sobre qué responsabilidad tiene el exobispo Bernardo Bastres. Reconoce que, dentro del desorden financiero en que se encuentra sumida la fundación dependiente del obispado, existen fondos por rendir, aunque desconoce aún los montos.
– ¿Esos recursos se encuentran dentro de la contabilidad o el problema es la falta de documentos como boletas o facturas para justificar los gastos?
– “Si bien es cierto nosotros tenemos la información de que hay proyectos por rendir, pero no sabemos cuánto es y qué fondos son, qué proyectos son”.
– ¿Qué responsabilidad tienen los anteriores directivos de la fundación en este desorden?
– “Esto de la crisis financiera de la fundación ha sido un tiempo muy duro, difícil, digamos, de llevar adelante. Y en vista de que no hemos podido tener la información acabada por una simple administración, nosotros el año pasado recurrimos a una auditoría forense para poder llegar al fondo de la investigación y saber qué pasó y quiénes son los culpables”.
– ¿Cuándo se podrían tener los resultados de dicha auditoría?
– “Nosotros la comenzamos casi al final del año pasado y esperamos que este año, en unos meses más, nos entreguen un primer avance”.
– ¿De acuerdo con los resultados de estos informes pretenden iniciar acciones judiciales en contra de los potenciales responsables?
– “Bueno, vamos a esperar el resultado de la auditoría forense y, de acuerdo con la información que obtengamos, tomaremos también acciones legales, si hay que hacerlo. Pero sí, queremos esclarecer bien la situación, lo que pasó, dónde fueron los recursos; si hay culpables, bueno, tendrán que responder también”.
– ¿Al existir ausencia de información desde el obispado se podría inferir entonces que esta fundación se manejaba de forma autónoma?
– “Yo creo que en esto se trabaja también en base a las confianzas, ¿no? Y creo que ahí también hubo un exceso de confianza o, digamos, no se nos entregó la información correspondiente. Pero todo eso, de verdad, yo prefiero esperar el resultado de esta investigación para poder tener clara la situación y tomar, digamos, carta en el asunto”.
Con esta auditoría forense esperan poder contar con información certera de cuántos recursos faltan por rendir a otras instituciones públicas que entregaron fondos a la organización, como Senama, Sernameg, Desarrollo Social y otras instancias.
– ¿En cuánto tiempo estima que todo este desorden detectado en varias fundaciones del obispado pueda estar subsanado y ordenado?
– “Yo espero que lo de Fide XII, este año, podamos ordenarlo y quedar al día también con las deudas que tenemos, y en lo educacional seguir avanzando en eso”.
– ¿Es efectivo que para poder solucionar la crisis de Fide XII el obispado está pensando en vender terrenos?
– “Nosotros hemos estado hasta aquí buscando los recursos para poder ir respondiendo a algunos compromisos económicos que tenemos, y estamos en eso, buscando los recursos para poder responder”.
– ¿Esta búsqueda de recursos será a través de solicitudes de dinero a fundaciones católicas internacionales o mediante la venta de terrenos?
– “Estamos buscando los recursos para poder responder a los compromisos que tenemos, porque sabemos que tenemos que hacerlo, y esa es una de las tareas a las que hoy día estamos abocados”.
Afectación de
la confianza
“Sin duda que esto es un daño tremendo para la confianza”, señaló el obispo al ser consultado sobre el impacto que tiene en la feligresía este tipo de noticias que involucran a la fundación en actos que ponen en tela de juicio la transparencia de la entidad.
“Una fundación que hizo mucho bien en la región y, terminar en una situación como la que está hoy día, es un costo. Es un costo que hay que pagar en confianza y en daño a las personas también”, añadió.




