Nicolás Prieto, el pianista magallánico que permaneció un año en Madrid para especializarse en la composición
– Tras titularse en la Universidad de Chile y cursar un diplomado en The Loft, en 2025 realizó un Master en la Escuela Superior de Música Katarina Gurska de la capital española.
En su viaje de regreso a Punta Arenas, las maletas de Nicolás Prieto Bahamondez llegaron cargadas no de ropa ni recuerdos, sino de experiencia y conocimientos que ahora forman parte del bagaje que entregará a sus estudiantes de piano. Exalumno del Colegio Pierre Faure, durante su enseñanza media estuvo en el Conservatorio de Música de la Universidad de Magallanes y en 2009 ingresó a la Universidad de Chile a la carrera de Licenciatura en Música Interpretación Superior en Piano.
Permaneció un año y dos meses en Madrid, cursando un Master en Composición Electroacústica en la Escuela Superior de Música Katarina Gurska, lo que le significó regresar a España, donde estuvo un año en Barcelona cuando cursaba octavo básico. Esto porque en ese entonces, su padre, el reconocido arqueólogo Alfredo Prieto, se encontraba cursando un doctorado. Su madre, en tanto, es la profesora Pilar Bahamondez. De ambos heredó la dedicación y el interés por mantenerse en constante capacitación, aunque el área de desempeño sea diferente.
De vuelta en Punta Arenas, Nicolás Prieto se incorporó a la Academia Groove, donde está a cargo de las clases de piano, en distintos niveles.
Su interés por la composición surgió tras volver a Punta Arenas en 2020, por la pandemia, y que lo llevó a explorar las artes de la composición. “Como siempre me ha gustado estar estudiando o tener tutorías y cosas así, como en el 2022 empecé a pensar en estudiar afuera. Pero ahí estaba trabajando en el conservatorio y no quería dejarlo, hasta que en el 2024 ya se me dio que postulé a un Fondart para poder financiarme esos estudios, y ahí postulé a la Universidad de España, pero, claro, sin ningún contacto. Busqué en internet, tenía unas cuatro opciones y postulé a dos, una en Barcelona y una en Madrid, y me decidí por la de Madrid. Y además ese máster no se hace en Chile, el de composición electroacústica, entonces sí o sí tenía que buscarlo afuera”, recordó.
El tener gustos variados en lo musical, le ha permitido contar con el conocimiento necesario para componer especialmente, piezas cortas, de 5 ó 7 minutos. “Siempre me gustó ese formato, más que componer, no sé, obras muy grandes, una ópera, no sé. Claro. Siempre me ha gustado mucho el pop, ese formato más corto, pero lo que sí siempre he hecho son composiciones electroacústicas. Nunca he compuesto para piano solo, muy pocas veces. Siempre me ha gustado la exploración, la mezcla entre los instrumentos acústicos con efectos electrónicos”, definió Prieto, que distingue como referentes a Brian Eno, y a Stockhausen en el área más docta.
Este formato le ha permitido a Nicolás Prieto poder crear obras para cortometrajes, mediometrajes y hasta películas. También ha interpretado piezas para podcast y hasta obras de danza. “Yo creo que da para mucho. Ayuda a acentuar los climas. Algo más dramático o más calmo. Incluso antes de matricularme en este Máster, pensé en estudiar uno de música para proyectos audiovisuales”.
En relación a su experiencia en Madrid, rescató el ambiente cultural que vivió, “formar parte un poco del circuito de conciertos de Madrid. Ir a festivales, comentar estos conciertos en clase. Había un movimiento grande entre medio que me encantó”. Ello le otorgaba un respiro ante la enorme exigencia del Máster. “Eran muchas clases en el sentido de que teníamos ramos de historia que había que estudiar y presentar informes cada dos semanas. y componer también, todas las semanas. Al mismo tiempo ir preparando la investigación. Así que, claro, era exigente, pero se podía congeniar con otras actividades también”, reconoció Prieto, que además hizo algunas clases y evaluó proyectos Fondart, a distancia.
Más en lo específico, “en mi área al menos, encontré una cultura de música electroacústica muy antigua. Y muy interesante. Allá pasaba mucho que los músicos españoles se iban a estudiar afuera. Dentro de Europa, pero Alemania, Inglaterra, que fue la experiencia de mis profesores del Máster, que se fueron a hacer doctorados afuera y volvieron a fundar escuelas en España. Entonces siento que hay una mezcla de mucho conocimiento formándose hace mucho tiempo en Madrid. Y eso es súper atractivo, porque eso resulta en experiencias súper distintas entre mis mismos profesores. Era gente muy diversa. Y como alumno yo lo agradezco mucho. Porque tienes como un panorama muy amplio de lo que se puede hacer”.
Sus planes inmediatos son retomar la enseñanza del instrumento a estudiantes de todos los niveles, y algunos proyectos musicales, mientras sigue componiendo y publicando en la plataforma SoundCloud.




