Necrológicas

Presidente Pedro Montt, defensor de la Educación, y su visita a la región en febrero de 1907

Domingo 25 de Enero del 2026

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Hace 120 años, en 1906, Pedro Montt Montt asumía como Presidente de la República de Chile, su padre fue también Primer Mandatario de Chile don Manuel Montt Torres y su madre en calidad de Primera Dama doña Rosario Montt Prado. Estudió en el Instituto Nacional y derecho en la Universidad de Chile, titulándose de abogado en 1870. Pedro Montt tenía 57 años en 1906. Poseía una personalidad recia, proclive a posturas apodícticas y por ende, definida por un criterio práctico. Además se le consideraba dueño de una gran cultura y una capacidad de acción multifacética. Atributo de aquella era su conocimiento del griego, el francés, el inglés y el alemán. De corto pelo canoso en plena juventud, mirada penetrante y resoluta, su figura cuadraba con la imagen en un burgués profesional y eficiente. Como orador, Pedro Montt era catapulta incontenible y rapidísima, que trizaba los nervios de los taquígrafos del Congreso. Se le admiraba o se le aborrecía, con pasión de ambas posturas. Pedro Montt, es uno de los grandes jefes revolucionarios de la Guerra Civil del 91, sería indiscutido y vitalicio caudillo de los nacionales, por herencia o por prestigio, y como ellos no autoritario, sino como convencido liberal parlamentarista. El régimen, afirmaba, necesita reforma y no reemplazo. Sin hijos, Montt imitación de don Manuel, consagró completamente al servicio público.

Pedro Montt es designado por el bando revolucionario como agente diplomático en Washington, Estados Unidos, siendo elevado tras la victoria de los parlamentarios y marinos al cargo de ministro plenipotenciario. Usando una resolución confidencial, el día 25 de enero de 1892 el Senado de los Estados Unidos le dio carta blanca al Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Benjamín Harrison (1889-1893), incluyendo la declaración de guerra contra la República de Chile. Luego de un ultimátum no fuera contestado de inmediato, el Primer Mandatario de los Estados Unidos pronunció un discurso ante el Congreso estadounidense denunciando la actitud hostil del gobierno de Chile contra los Estados Unidos por lo que solicitó comenzar los aprestos y preparativos bélicos para una eventual guerra, invadiendo Chile desde el territorio norte donde se encontraba las ricas salitreras, base de la economía nacional chilena de la época. Los cruceros Boston y Yorktown fueron enviados de inmediato rumbo a Chile. Ese mismo difícil día, el embajador chileno Pedro Montt tomó la decisión de pedir disculpas, lograr acuerdos pacíficos y las envió a los Estados Unidos donde su Presidente Harrison lo informó al Congreso que se reúne en el Capitolio de los Estados Unidos en Washington D.C. el día 28 de enero de 1892. El pago de indemnizaciones de perjuicios a ciudadanos estadounidenses por parte del Estado de Chile selló el asunto y los sables dejaron de afilarse entre sí y los cruceros norteamericanos abandonaron las aguas chilenas.

Montt fue ministro de Estado en Industria y Obras Públicas, Hacienda e Interior, y el primer director de la Biblioteca del Congreso Nacional. En 1876 fue elegido Diputado al 1900, en este cargo se distinguió principalmente en fomentar la instrucción pública y organizar la beneficencia. No fue codicioso en el poder, ni de vida ligera, sino sobrenaturalmente serio, católico, anticlerical, parco en hablar, monógamo y fiel. Claro que la señora Montt, Sara del Campo Yávar fue una belleza legendaria, y la más firme apoyo político social de don Pedro. En la Cámara Alta del Congreso Nacional es senador entre los años 1900 al 1906, integrando la Comisión Permanente de la Instrucción Pública.

Pedro Montt defensor
de la educación chilena

En 1886 Pedro Montt fue ministro de Instrucción Pública y designa en tal calidad como secretarios de Estado en su gobierno: Enrique Alberto Rodríguez Carmona; Ramón Escobar; Emiliano Figueroa Larraín; Eduardo Suárez Mujica; Domingo Amunátegui Solar; Jorge Huneeus Gana. La plutocracia del salitre y la belle époque criolla, las huelgas, las luchas obreras y la creación en 1906 de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile forman parte de este nuevo escenario. Es la organización estudiantil más antigua de América Latina. En su primera década de existencia estuvo constituida ideológicamente por principios liberales y antioligárquicos, los grupos conservadores y la Iglesia Católica, que fueron plasmados en su primera publicación denominada: El Pito.

A los pies del monumento a los hermanos Amunátegui, se funda la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. Se busca a principios del Siglo XX un sistema educacional que amplíe su cobertura a sectores medios, obreros y populares y que incorpora a la mujer y a los estudiantes de provincia. Una educación que propenda al espíritu práctico, a la técnica, al comercio y sobre todo al desarrollo de las actividades productivas y de la industria. Una educación que, además de integrar a nuevos sectores sociales, inculquen en ellos el espíritu y el sentimiento de nacionalidad. Una educación más próxima a la tradición anglosajona que a la latina o hispánica, que proporcione habilidades para la vida del trabajo, y que promueva la ejercitación de virtudes cívicas. El Presidente de la República de Chile, Germán Riesco Errázuriz (1901-1906) había dejado sin resolver, la designación de Letelier como rector de la Universidad de Chile. La pretensión de formar gabinete con los grupos que le habían llevado a la Presidencia topó de inmediato con el resto del importante grupo conservador que se había sumado a la Unión Liberal para proclamarlo y elegirlo. Pedro Montt dio entonces su primer golpe de autoridad nacional. Como panorama educativo cultural en 1906 es nombrado y ratificó a Valentín Letelier Madariaga, rector de la Universidad de Chile y organizó su Primer Gabinete, sin los conservadores, con cuatro liberales y dos nacionales. Durante su rectorado se crea el Laboratorio de Psicología Experimental y Servicio de Sismología, cátedras especializadas, modifica programas y planes de estudio, renovando la enseñanza secundaria y superior. Escribió su libro titulado: Filosofía de la Educación. Letelier tuvo como profesores a Miguel Luis Amunátegui, Diego Barros Arana y Rodolfo Armando Philippi Krumwiede hermano del Gobernador de Magallanes (1852) Bernhard Eunom Philippi Krumwiede.

Pedro Montt: personalmente en Magallanes

El Presidente de la República de Chile don Pedro Montt Montt y su comitiva arribaron a Magallanes el 20 de febrero de 1907. Realizó la travesía marítima a bordo del crucero Chacabuco, construido por Armstrong, Inglaterra, y botado en Elswick en 1898. Fue completado en 1902, año que Chile lo compra; dicha embarcación incluyó un recorrido por el estrecho de Magallanes. Este viaje demostró la importancia que el Presidente Montt veía para Magallanes, especialmente para Tierra del Fuego, sentando los fundamentos chilenos en el Siglo XX y XXI para su desarrollo futuro y visitando por ello su Excelencia Presidencial los puertos de Porvenir y Punta Arenas.

Con referencia a la ciudad fueguina, Porvenir, en 1906 contaba con 99 casas en su parte propiamente urbana y otras 12 en suburbana, siendo ellas 103 de una planta y 8 de dos pisos, todas de madera. Los edificios públicos más importantes eran la Iglesia Parroquial de San Francisco de Sales erigida en 1903, y el Cuartel Policial. Había un muelle de fierro, un puente sobre el chorrillo Porvenir y el alumbrado se hacía con 50 faroles de petróleo, pero que carecía de servicios de agua potable y alcantarillado. El número de habitantes urbanos era de unos 500.

En Magallanes, el Presidente Montt efectuó una amplia labor y le correspondió asistir a la bendición de la primera piedra del frigorífico de la Patagonia; el que en homenaje a la Primera Dama, doña Sara del Campo Yávar se llamó hasta los días de hoy, Puerto Sara en la bahía de San Gregorio. Sin duda, una visita oficial Presidencial que fomento la cultura educativa nacional como regional. 

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