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Trabajadores denuncian hacinamiento, mala alimentación y goteras en faenas del aeródromo Teniente Marsh

Martes 27 de Enero del 2026
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  • Desde el consorcio a cargo de la obra, señalaron que las filtraciones corresponden a un campamento antiguo en proceso de rehabilitación y reconocieron dificultades puntuales en el suministro de alimentos, las que -aseguraron- ya fueron corregidas.

 

Marcos Sepúlveda Loyola

 

Hacinamiento, problemas con el acceso al agua potable, mala alimentación y jornadas extenuantes son parte de las denuncias realizadas vía telefónica por un trabajador de las faenas de conservación de la pista del aeródromo Teniente Marsh, en la Antártica.

Todas estas condiciones se desarrollarían, además, bajo las duras condiciones climáticas del continente blanco, donde se registran vientos de hasta 90 km/h, temperaturas bajo cero, lluvia y nieve, lo que agrava aún más la situación denunciada.

El profesional -quien solicitó reserva de su identidad por temor a represalias- relató a La Prensa Austral que los operarios de la obra estuvieron más de dos semanas alimentándose únicamente con pan y sopa. Su testimonio fue acompañado por imágenes en las que se observa que, en algunos días, las comidas consistían en papas cocidas, vienesas y pan, mientras que en otros se aprecia un pequeño puñado de arroz y coliflor frita.

“No había carne, frutas ni verduras. Todo eso apareció recién cuando llegó un representante zonal de una de las empresas. De un día para otro llegaron los víveres”, señaló.

A su juicio, esta situación evidenciaría negligencia en la gestión logística por parte de quienes están a cargo del campamento.

Lo que terminó por generar indignación en el trabajador fueron las goteras que comenzaron a filtrarse en un contenedor habilitado como dormitorio, donde descansan al menos 16 trabajadores. En los videos compartidos se observan baldes y recipientes improvisados en el suelo, utilizados para recoger el agua que cae desde el techo. El goteo es persistente y, según el denunciante, la situación se ve agravada por las bajas temperaturas propias de la Antártica.

“Hay habitaciones donde entra agua por el piso cuando llueve. Es una desconsideración total”, afirmó.

Según el testimonio, actualmente alrededor de 60 trabajadores, pertenecientes al consorcio integrado por las empresas Bravo Izquierdo, Conpax y Huenchuñir, comparten instalaciones en condiciones que el denunciante califica como indignas. Los operarios comenzaron a llegar en diciembre del año pasado y, en su mayoría, tienen entre 40 y 60 años, con una extensa trayectoria en faenas de alta exigencia.

“Ha habido gente enferma que no se evacúa porque el avión de emergencia tiene un costo muy alto. Tampoco se aísla a las personas cuando corresponde”, añadió.

A esto se suma la falta de acceso regular a agua potable, tanto para consumo como para higiene personal.

“Hay días en que no hay agua ni para lavarse los dientes, menos para ducharse después de la faena. El agua sale con barro y no contamos con botellas de agua. La ley exige un stock mínimo de 100 litros de agua por persona, y eso aquí no se cumple”, denunció.

Otro punto crítico es el incumplimiento de la normativa laboral. De acuerdo con el testimonio, los trabajadores realizan turnos de hasta 12 horas extras diarias, sin anexos de contrato ni pago correspondiente.

“Se trabaja de día y de noche. Hay turnos que empiezan a las ocho de la noche y terminan a las siete o nueve de la mañana. No sería problema si se pagara como corresponde, pero no se pagan las horas extras”.

El trabajador recalcó que su objetivo no es obtener beneficios personales, sino visibilizar la situación. “Yo no busco indemnización ni compensación. Lo que quiero es que esto se sepa. Se están vulnerando derechos básicos y laborales, y eso no puede normalizarse”, sentenció. 

Respuesta de la empresa

La Prensa Austral contactó a Pedro Izquierdo González, gerente genral del Consorcio que esta contruyendo la obra, para obtener su respuesta respecto de estas denuncias.

El representante reconoció que se trata de faenas logísticamente complejas y que los problemas evidenciados en los videos enviados a esta redacción -donde se observa una habitación con filtraciones de agua- corresponden a un campamento antiguo que se encuentra en proceso de rehabilitación.

“Nos sorprendió, la verdad es que nos sorprendió a todos, la lluvia del fin de semana”, explicó. Añadió que el resto de las instalaciones no presentó inconvenientes.

“Esas goteras, que la verdad son feas, son medias dramáticas, pero son parte de obras tan remotas como las que se realizan en la Antártica”, prosiguió Izquierdo, precisando que las personas afectadas fueron trasladadas a otras instalaciones para evitar que continuaran padeciendo estas condiciones.

Asimismo, indicó que cuentan con un equipo importante trabajando en la infraestructura de los campamentos.

“Hemos trabajado meses en esta logística, pero hay veces en que aparecen problemas y nuestra labor y deber es solucionarlos”, afirmó.

Respecto de los problemas en el suministro de alimentos y agua potable, aseguró que el abastecimiento de agua ha estado funcionando adecuadamente, mediante plantas de tratamiento.

“El tema de la alimentación, efectivamente, tuvo problemas de suministro”, reconoció, señalando que la situación fue corregida y que se están adoptando medidas para que no vuelva a repetirse.

 “Hay que estar conscientes de que estamos en el continente antártico (…) Esto le pasa a todos los que viven allá: a los rusos, a los coreanos, a los uruguayos. El continente antártico es jodido”, concluyó. 

Conservación
pista aeródromo

En la Antártica se esta realizando los trabajos de conservación en la pista del aeródromo Teniente Marsh por un monto de $19.038 millones. Los trabajos consideran la reparación de la pista, calle de rodaje y plataforma de aeronaves, abarcando más de 68 mil m². Las faenas buscan subsanar deterioros que ponen en riesgo las operaciones aéreas y se ejecutarán en un plazo de 720 días por un consorcio de empresas privadas.

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