Hito de la ciencia polar: México llegará por primera vez a la Antártida con apoyo clave de Ucrania
Elia Simeone R.
Un hecho inédito para la ciencia latinoamericana se comenzó a vivir ayer en nuestra austral Punta Arenas, cuando se dio la bienvenida al grupo científico de México que protagonizará la primera expedición oficial de su país a la Antártida, abriendo una nueva etapa para la investigación polar del país del norte.
El hito será posible gracias a una sólida alianza internacional, en la que Ucrania desempeñó un rol decisivo, aportando respaldo logístico, científico y diplomático, pues los investigadores llegarán al Continente Blanco a bordo del “Noosfera”, el rompehielos ucraniano que vuelve a utilizar a Punta Arenas como puerto.
Para presentar la misión mexicana llegó la doctora Patricia Valdespino, oceanógrafa polar de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y presidenta de la Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (Amea). Con una trayectoria que incluye trabajo en el Lawrence Berkeley National Laboratory y participación en campañas antárticas junto a países como Chile, Argentina y Uruguay, Valdespino resaltó el hito y dijo que esta expedición trasciende lo individual y representa a una amplia comunidad científica mexicana, que incluye investigadores, estudiantes, emprendimientos de innovación tecnológica y organizaciones no gubernamentales, todos enfocados en el estudio del cambio climático, los océanos y la protección ambiental. Para México, se trata no solo de una campaña científica, sino de una señal concreta de su interés por integrarse de manera activa al sistema antártico internacional.
El hito histórico es posible gracias a la alianza estratégica entre Amea (la agencia mexicana) y el Centro Nacional de Ciencia Antártica de Ucrania (Nasc). El eje de esta cooperación es el rompehielos ucraniano Noosfera, buque insignia del programa antártico de Ucrania, anteriormente conocido como James Clark Ross.
Al respecto, el director del Instituto Antártico Chileno, Gino Casassa, explicó que el nombre del rompehielos alude a la “noosfera”, concepto desarrollado por el científico ucraniano Vladimir Vernadsky, que define la esfera del pensamiento humano como fuerza transformadora del planeta.
Precisamente a bordo de la embarcación, diplomáticos y científicos de México y Ucrania destacaron la estrecha relación entre ambos países, describiéndola como una verdadera hermandad científico-cultural. El proyecto cuenta con el respaldo del capitán del Noosfera y su tripulación, del director del Centro Nacional de Investigaciones Antárticas de Ucrania, Yevgen Dyky, así como del apoyo diplomático de las embajadas ucranianas en México y Chile.
Casassa destacó que la Antártida es un territorio consagrado a la paz, la ciencia y la cooperación internacional, principios que esta expedición encarna plenamente. Recordó que México ya integra el Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR), y esta primera misión representa un paso estratégico hacia una eventual adhesión al Tratado Antártico.
Para México, esta expedición marca el inicio de una presencia sostenida en la Antártida; para Ucrania, reafirma su compromiso con la ciencia global incluso en contextos adversos. En conjunto, la misión se proyecta como un ejemplo concreto de cómo la cooperación internacional puede abrir nuevas fronteras para el conocimiento.




