De una radio armada en su pieza a informar al país de madrugada: la historia del periodista magallánico que triunfa en Radio Bío Bío
– Formado en los medios de Punta Arenas y curtido en el trabajo en terreno, desde el dial de Santiago le ha tocado anunciar la muerte del Papa Francisco, la captura de Maduro, entre otros hechos de alta connotación internacional.
Matías Pérez Cerda
“Fue como pasar de jugar en Colo-Colo a jugar en el Real Madrid”, así define el saltó de los medios regionales de Punta Arenas a Radio Bío Bío, el periodista y comunicador magallánico Mario Ignacio Álvarez Fernández, quien hoy conduce el trasnoche y acompaña a quienes trabajan mientras gran parte del país duerme.
Mario Álvarez creció en Villa Los Españoles, vivió su adolescencia en el Barrio Sur y también cerca de Villa Selknam, lugares que forjaron su identidad magallánica. También tinee un fuerte vinculo con la población Calixto en donde viven sus abuelos, quienes son sus mayores seguidores.
Estudió la enseñanza básica en el colegio Miguel de Cervantes, luego el segundo ciclo en el Liceo San José y más tarde en el Colegio Punta Arenas. Su cuarto medio lo finalizó en la Fach, experiencia que recuerda como parte de una formación que le dejó disciplina y estructura, elementos que más tarde serían clave en un oficio donde los horarios, la presión y la contingencia mandan.
Su historia con el mundo de la radio empieza a los 13 años, en su propia pieza, en donde armaba una “radio casera” con amigos: imitaban programas, comerciales y voces de locutores. Era un juego, pero también una señal temprana de vocación: ya estaban ahí el oído, el ritmo y las ganas de comunicar.
El paso desde la radio “de pieza” a un espacio más formal llegó cuando un amigo lo invitó a participar como locutor en una radio online juvenil. El debut no fue fácil: el pánico escénico lo dejó paralizado. “No salía al aire”, reconoce. Pero el miedo duró poco. Se animó, entendió que la audiencia era pequeña y que equivocarse era parte del aprendizaje.
Luego vino una radio online más conocida, ligada al ambiente nocturno, hasta que su voz llegó a oídos del director de la 97.3 FM La Radio Joven de Acción, emisora asociada a la discoteque Templo (actual Lux Salón MultiEspacio), un lugar popular en Punta Arenas. Para él, entrar ahí era un objetivo cumplido. “Me dieron un programa y de ahí en adelante no me separé nunca más de la radio”, afirma. Fue también una etapa donde, a sus 16 años, consolidó una identidad radial conectada con audiencias jóvenes, trabajando como DJ y locutor, entendiendo el pulso de la música, el lenguaje de la noche y la cercanía con el público.
Aunque todavía no estudiaba periodismo, ya estaba metido de lleno en las comunicaciones. Primero se formó en Locución y Conducción de Radio y Televisión en AIEP en Santiago, y realizó su práctica profesional en Los 40 Principales (Prisa Radio). Más adelante completó la carrera de Periodismo en Uniacc. “Ahí sentí que me estaba profesionalizando”, recuerda, marcando el momento en que su familia entendió que esto no era un pasatiempo, sino un proyecto real.
De regreso en Punta Arenas, Mario llegó a una etapa decisiva: la confirmación de que su camino estaba en el terreno, en la rapidez y en la experiencia real. Ya no se trataba solo de hablar al micrófono, sino de sostener un relato con hechos, de construir credibilidad y de aprender a reaccionar cuando la noticia no avisa.
Ese aprendizaje lo empujó hacia espacios donde el ritmo era intenso y el margen de error mínimo, algo que más adelante sería una ventaja competitiva cuando le tocara enfrentar coberturas nacionales.
Su salto a los medios locales
Uno de los periodos más importantes de su vida profesional fue ITV Patagonia. Allí, de la mano de personas clave como William Levet y el jefe de prensa Óscar Mayorga, se enfrentó a un periodismo que no se aprende sentado. “No había ruedas de pauta… era salir a la calle a reportear”, dice, marcando una diferencia con el periodismo más de escritorio que critica hoy.
En ITV hizo de todo: reportero, camarógrafo, editor, director de noticias y hasta responsable de matinal. “Me faltó atender la puerta”, bromea, pero lo dice en serio: era su casa, su familia laboral. Esa dinámica lo convirtió en un profesional completo, capaz de responder en cualquier escenario, con cualquier herramienta y bajo presión.
Además, la experiencia le permitió recorrer Magallanes de punta a cabo. “Conocí la región completa… iba con la cámara, hacía todo yo”, cuenta. Esa escuela le dio confianza, oficio y, sobre todo, una identidad: la del periodista que prefiere el terreno, la calle, el lugar donde pasan las cosas.
Esa lógica de “hacerlo todo” también se mantuvo en momentos de alta exigencia: transmisiones de emergencia, procesos electorales, cobertura de la pandemia y reportajes de largo aliento, muchas veces desarrollados de forma autónoma, asumiendo en solitario el trabajo periodístico, la operación de cámara y la edición audiovisual.
Antes de la pandemia, Mario vivió otro desafío: participar en la reactivación de Radio Carnaval 103.1 en Punta Arenas. Allí asumió un rol de dirección y producción general, armando programación, renovando equipos y editando miles de canciones para el aire. “Edité como 12 mil canciones en un mes”, recuerda, describiendo el trabajo intenso que implicó levantar una radio con estructura y sello.
Esa etapa mostró otra faceta: no solo la voz al micrófono, sino el gestor detrás del sonido; el que ordena la parrilla, sostiene transmisiones especiales y entiende que la radio no es solo hablar, sino también construir un ritmo diario que no se puede caer.
Con la experiencia acumulada, llegaron oportunidades nacionales. Primero, trabajos asociados a Mega, con enlaces en vivo y coberturas relevantes, donde incluso realizó contactos para noticieros junto a diversos rostros televisivos. Allí confirmó que todo lo aprendido en ITV era una ventaja real: podía producir, grabar, editar y salir en directo sin depender de un equipo gigante.
Luego vino TVN, con una invitación a ser corresponsal de Buenos Días a Todos desde Magallanes. La apuesta fue grande: reportajes extensos en horario matinal, conversaciones con conductores y notas que se emitían incluso para el extranjero a través de TV Chile. En el mismo período también realizó reemplazos en TVN Red Austral, ampliando su experiencia en televisión regional con estándares nacionales.
La llegada al trasnoche de Radio Bío Bío
El giro definitivo ocurrió a fines de 2022, en una conversación informal que terminó cambiándole la vida. En una peña posterior al Festival de la Patagonia, se encontró con un amigo clave: Rodolfo “Rolo” Hahn, periodista magallánico que hoy dirige en Radio Bío Bío y que en ese momento estaba a cargo de la emisora en Valparaíso. Entre charla y confianza, apareció la propuesta: “Vente a las grandes ligas”.
Dos días después, la conversación se volvió real. Mario postuló a una beca, la obtuvo, vendió sus cosas y se fue al norte. Así comenzó su etapa en Biobío, primero en Valparaíso, donde el cambio fue brutal. “Fue como pasar de jugar en Colo-Colo a jugar en el Real Madrid”, dice, usando una comparación que refleja el shock: ritmo acelerado, exigencia de escritura, contingencia dura, incendios forestales, narcotráfico, homicidios y política intensa, con el Congreso como escenario permanente.
En esa etapa se desempeñó como móvil, parte del equipo de prensa y conductor, destacando también su rol en La Hora de la Radio, programa que conducía de lunes a viernes entre las 16 y las 18 horas. En el camino le tocó cubrir emergencias de alto impacto como los incendios de Viña del Mar y Valparaíso, además de eventos como los Juegos Panamericanos y diversas coberturas deportivas y políticas.
Al principio lo pasó mal. No conocía a nadie, vivía con lo justo y cometió errores inevitables. Pero con guía y aprendizaje constante, se adaptó. Hasta que llegó un momento bisagra: la cobertura del megaincendio de Viña del Mar, una experiencia extrema que lo enfrentó a escenas difíciles y lo hizo entender la dimensión real del periodismo en crisis.
Su trabajo lo llevó a consolidarse como voz del trasnoche nacional, un bloque donde la noticia puede estallar en cualquier momento y donde también se informa lo que ocurre fuera de Chile. En ese contexto, a Mario le ha tocado entregar reportes internacionales de alto impacto, marcados por la urgencia y la verificación: desde el fallecimiento del Papa Francisco, pasando por el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania, hasta hechos que sacuden la agenda política latinoamericana, como la captura de Nicolás Maduro, entre otros eventos que se desarrollan mientras gran parte del país duerme y miles de trabajadores siguen en pie.
“Siempre hablo de Punta Arenas… siempre destaco mi región” y “Prefiero no ser el primero, pero sí tener la información chequeada”, son las dos convicciones de este magallánico que acompaña con información a todas esas personas que hacen la noche día.




