Julio Iglesias, bajo investigación administrativa por los visados de sus empleados
El nombre de Julio Iglesias continúa en el centro de la controversia dos semanas después de que una investigación de elDiario.es sacara a la luz las denuncias de dos mujeres que trabajaron para el cantante en 2021 y que le acusan de agresión sexual y explotación laboral. Las informaciones tuvieron un fuerte impacto público y llegaron a la Fiscalía española, que llegó a estudiar posibles delitos de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, así como delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales.
No obstante, la Audiencia Nacional acabó archivando las diligencias al considerar que los hechos denunciados no eran competencia de la jurisdicción española. Cuando parecía que el caso comenzaba a diluirse en el plano judicial, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha dado un nuevo paso al anunciar la apertura de una inspección relacionada con este asunto.
Según el citado medio, la revisión estaría vinculada a los visados con los que varios empleados domésticos de Iglesias viajaron a España. Presuntamente, el artista habría solicitado desde el consulado español en República Dominicana visados Schengen para trabajadores en régimen interno. Este tipo de visado no autoriza a desempeñar actividades laborales ni lucrativas y limita la estancia a un máximo de 90 días.
Tras conocerse que algunos de estos empleados habrían trabajado en la finca malagueña del cantante, conocida como Cuatro Lunas, Exteriores confirmó el inicio de una investigación interna. “Tras tener conocimiento de la información, se inició una inspección por la Inspección General de Servicios”, señalaron fuentes del ministerio.
Por su parte, Julio Iglesias ha insistido en que el daño causado por el escándalo ya es irreparable. El cantante sostiene que su reputación personal y profesional ha quedado seriamente afectada y denuncia que la presunción de inocencia no se ha respetado. A su juicio, el juicio mediático ha pesado más que las resoluciones judiciales.
De momento, el artista mantiene un perfil bajo mientras su equipo legal analiza posibles acciones ante lo que considera informaciones perjudiciales. No descarta actuar en el futuro para tratar de limpiar su imagen, en uno de los episodios más delicados de toda su trayectoria.




