Base “Arturo Prat”: 79 años de presencia chilena en el Continente Blanco
Este 6 de febrero se conmemoran 79 años desde que el comodoro Federico Guesalaga Toro dio lectura al acta de fundación de la entonces Estación Radiotelegráfica y Meteorológica “Soberanía”, hoy Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”, marcando un hito en la presencia chilena en la Antártica.
El contraalmirante Juan Soto Herrera, comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, destacó que “ese día marca un antes y un después en la historia de Chile en la Antártica, transitando desde la era de balleneros y exploraciones, hacia el establecimiento de una base permanente en uno de los lugares más inhóspitos del mundo”.
Voluntad soberana
La creación fue ordenada por el Presidente Gabriel González Videla un mes después de asumir, en octubre de 1946, organizando la primera Expedición Antártica Chilena.
El doctor en historia Mauricio Jara, investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y Polares, subrayó que “su importancia radica en la voluntad y capacidad de Chile de hacer soberanía efectiva”, comparándolo con “la toma de posesión del estrecho de Magallanes en el siglo XIX”.
La expedición partió en la Fragata “Iquique” y el Transporte “Angamos”, liderada por el teniente primero Boris Kopaitic O’Neill con la primera dotación que habitó la base construida con un domo metálico y casa de madera.
Senda histórica
La historiadora antártica Consuelo León Wöppke destacó que “fue el inicio de nuestra presencia permanente en Antártica, hecho que irá cobrando más importancia a medida que nos acerquemos al año 2048”. León enfatizó que “aunque Kopaitic lo consideró sólo ‘una misión más’, abrió la senda a gran parte de la historia antártica que poseemos”.
La base fue renombrada como “Capitán Arturo Prat” durante la visita del presidente González Videla en febrero de 1948, primera visita de un jefe de Estado al continente blanco, ocasión en que Kopaitic recibió la condecoración “Al Valor”.
Servicio y sacrificio
El contraalmirante Soto recordó que la historia “no ha estado exenta de tragedias y sacrificios”, mencionando las muertes del sargento Gustavo Rojas (1949) y del capitán de corbeta Pedro González (1961).
La base ha operado la Gobernación Marítima de la Antártica Chilena, realizado registro meteorológico sistemático y sido fundamental en operaciones de rescate, destacando en la erupción volcánica de isla Decepción en 1967.
Actualmente, 10 servidores navales liderados por el capitán de corbeta Luis Bravo prestan servicios contribuyendo al resguardo del continente blanco.




