Funerario enfrentará condena por entregar falsas cenizas a deudos
ste viernes será sentenciado Jon Hallford, propietario de la funeraria Return to Nature, acusado de almacenar durante cuatro años los cuerpos de 189 personas —incluidos adultos, bebés y fetos— y de entregar falsas cenizas a las familias, en uno de los casos más impactantes registrados en Colorado.
Hallford, junto a su entonces esposa Carie, acumuló los cadáveres entre 2019 y 2023 en un edificio del pueblo de Penrose, al sur de Colorado Springs. El caso salió a la luz luego de que vecinos denunciaran un fuerte hedor proveniente del inmueble, lo que llevó a las autoridades a descubrir cuerpos apilados, fluidos de descomposición, insectos y restos mantenidos a temperatura ambiente.
Ambos se declararon culpables en diciembre de casi 200 cargos de abuso de cadáveres, tras un acuerdo con la fiscalía. Jon Hallford enfrenta una condena de entre 30 y 50 años de prisión, mientras que Carie Hallford podría recibir entre 25 y 35 años, con sentencia fijada para el 24 de abril.
Según los investigadores, la funeraria entregó a las familias cemento seco haciéndolo pasar por cenizas humanas. Los cuerpos fueron identificados durante meses mediante huellas dactilares, ADN y otros métodos forenses. Para muchos de los familiares, la revelación destruyó sus procesos de duelo y generó secuelas psicológicas profundas.
El caso también incluyó cargos federales por fraude, luego de que los Hallford estafaran al Estado estadounidense por cerca de 900 mil dólares en ayudas para pequeñas empresas durante la pandemia. Por ese delito, Jon Hallford ya fue condenado a 20 años de prisión. En audiencia, reconoció que “todo se salió completamente de control”.
Durante el período en que ocultaron los cuerpos, la pareja llevó una vida de gastos excesivos, incluyendo vehículos de lujo, criptomonedas, productos de alta gama y procedimientos estéticos, según documentos judiciales.
Las revelaciones derivaron en cambios a las regulaciones funerarias en Colorado, consideradas hasta entonces laxas. El caso continúa generando indignación pública por el daño causado a cientos de familias.




