Más color para la ciudad
En tiempos en que las ciudades suelen asociarse al cemento, al tránsito apurado y a la urgencia cotidiana, resulta especialmente valioso detenerse a observar aquellas acciones que, sin grandes anuncios, mejoran de manera concreta la calidad de vida urbana. La incorporación de flores en bandejones centrales y diversos espacios públicos de Punta Arenas, impulsada por la Dirección de Medioambiente, Aseo y Ornato municipal, va precisamente en esa línea: devolver color, vida y armonía al paisaje urbano.
En concreto, el plan de ornato contempla la plantación de más de 9 mil flores en distintos puntos de la ciudad, incluyendo plazas, bandejones centrales y jardineras, priorizando sectores de alto tránsito y espacios de uso comunitario. Se trata de especies seleccionadas por su resistencia a las condiciones climáticas locales y su capacidad de mantener color durante gran parte del año, lo que da cuenta de una planificación técnica y no meramente ornamental. Esta intervención forma parte de una estrategia municipal más amplia de recuperación y mantención de áreas verdes, que busca no solo embellecer la ciudad, sino también reforzar el cuidado del espacio público y la identidad urbana de Punta Arenas.
La jardinería no es un lujo ni un adorno superfluo. Es una forma de cuidado del entorno que impacta directamente en el ánimo de quienes transitan a diario por la ciudad. Los colores, las texturas y la presencia de vegetación rompen la monotonía del gris urbano, humanizan los espacios y generan una sensación de orden, dedicación y pertenencia. En una ciudad marcada por un clima exigente, donde no siempre es fácil sostener áreas verdes, el esfuerzo adquiere aún mayor mérito. Reflejan una gestión que entiende el espacio público como un bien común que merece atención permanente.
Estos trabajos reflejan una visión de ciudad que entiende el espacio público como un lugar compartido, que merece atención y planificación. Las flores en bandejones y plazas no solo embellecen, también invitan al cuidado colectivo, al respeto por lo común y a una relación más amable con el entorno. Son gestos concretos que, sumados, construyen una Punta Arenas más acogedora, más viva y más orgullosa de su identidad urbana.
Por ello, cabe insistir en que, más allá del impacto estético, estas intervenciones transmiten un mensaje claro: Punta Arenas puede y debe ser una ciudad cuidada, ordenada y acogedora.




