Eclipse solar anular se vivió en la Antártica
Mientras Punta Arenas amaneció completamente nublada este 17 de febrero, impidiendo observar el 1,8% de cobertura del eclipse solar anular, la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat lo vivió con condiciones meteorológicas ideales: cielo despejado, temperatura de 2,2 grados, viento de 7,4 km/h y sensación térmica de 0 grados. Según el Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (Cata), el fenómeno alcanzó un 15% de cobertura en el continente blanco.
Felipe Molina, funcionario naval e ingeniero constructor que se encuentra en la base apoyando a la Brigada de Reparaciones, relató que la observación estuvo en suspenso hasta el último momento. “Le consultábamos al chico de meteorología cómo se proyectaba el día. Le pregunté si a esa hora del eclipse iba a estar despejado y me dijo: justo a esa hora comienza a abrir la nubosidad”.
Molina se levantó a las 5,50 horas. “Estaba completamente nublado, así que pensé que el eclipse había pasado a la historia. Durante unos 20 minutos esto comenzó a cambiar. Cuando vi que hacia el sector del sol estaba despejado, me fui rápidamente a montar los equipos”.
Muchos de sus compañeros se habían levantado temprano, vieron que estaba nublado y decidieron seguir durmiendo. “Finalmente vieron que esto se estaba dando, así que partieron viendo con el celular. Yo estaba fuera de la base haciendo mis imágenes y les mandaba WhatsApp para que fueran viendo”.
Una experiencia única
La dotación de la Base Prat no sabía con certeza qué porcentaje de cobertura podrían observar. “Algunos se desanimaron, pero los más aventureros, estuvimos”, relató Molina.
“Una experiencia espectacular, muy linda. Imagínate acá en un lugar tan inhóspito donde nos encontramos ya varios meses trabajando. Me gusta aprovechar estas oportunidades que la naturaleza nos regala, independiente que te salga una buena foto o no”, señaló.
Molina destacó la creatividad de la dotación: “Había uno que fue a buscar un lente de una máscara para soldar, así que ahí pudo apreciar con ese filtro cómo se estaba dando el eclipse”.
El ingeniero, quien trabaja en el programa de mantenimiento que permite a la dotación pasar los crudos inviernos antárticos, valoró la oportunidad. “El hecho de estar acá, tan aislado, a veces nos permite capturar imágenes que solamente se dan acá. Y cómo la naturaleza nos regala momentos mágicos”.
En febrero de 2027, Magallanes podrá observar un eclipse solar con 62% de cobertura, con su máximo desde Aysén.




