Más allá de la cancha: El impacto de las estadísticas deportivas en la pasión del hincha austral
¿Cuántos goles hizo tu equipo de pelota parada esta temporada? Antes esa pregunta la respondía el loco del grupo. Ahora la responde cualquiera. No es que haya más locos. Es que el teléfono cambió quién puede saber qué, y el fútbol chileno lo sintió antes de que alguien lo nombrara. La temporada 2024 del Campeonato Nacional cerró con 1.888.569 espectadores en los estadios, el número más alto desde que Estadio Seguro comenzó a medir en 2012, con un alza del 38,7% respecto al año anterior.
Ese mismo hincha, cuando no está en la tribuna, está en otra parte del ecosistema. En sitios como chilebets.com, una plataforma de juegos interesante en Chile, es de esos espacios en donde las estadísticas deportivas dejan de ser curiosidad y pasan a ser parte de cómo se sigue un partido. El mercado que rodea eso es grande. 5,4 millones de chilenos interactuaron con plataformas de juegos y apuestas en línea al cierre de 2024, el 29% de la población, con un valor total de mercado de 3.100 millones de dólares ese año. Nadie llega a esas plataformas sin criterio. O al menos, nadie debería.
Lo que Zampedri le hizo a la conversación del fútbol chileno
Hay algo que Zampedri hizo al fútbol chileno sin proponérselo. Hizo que la gente siguiera una estadística personal semana a semana como si fuera la tabla de posiciones. Cuántos lleva. Cuánto le falta. Si va a llegar. Al terminar la Liga 2025 el delantero de la UC igualó a Esteban Paredes como único jugador en ganar el título de goleador del campeonato nacional seis veces, con la diferencia de haberlo hecho de forma consecutiva.
Esa racha de seis campeonatos de goleo seguidos es una marca que Maradona no alcanzó en Argentina ni Messi en ninguna liga que haya jugado. Cuando el dato llegó a redes, la gente no lo trató como una nota de estadística. Lo trató como un resultado. Lo festejó, lo discutió, lo midió contra otras cosas. Eso es lo que pasa cuando un número tiene contexto suficiente para convertirse en relato.
Las tribunas y lo que los promedios no dicen del todo
La Universidad de Chile promedió 36.600 personas por partido en 2024 y Colo-Colo 27.046. Esos números están en todos los informes. Lo que no está en ningún informe es la sensación de llegar al Estadio Nacional un domingo de octubre sabiendo que si ganas y el otro pierde, eres campeón. Con esos promedios, la U quedó en el puesto 34 del ranking mundial de asistencia de Transfermarkt para 2024 y Colo-Colo en el 91. Dos clubes de un país de veinte millones de personas entre los cien con más convocatoria del planeta. El número es real. Y también es real que la estadística no captura lo que ocurre cuando 41.000 personas contienen el aliento al mismo tiempo. Ambas cosas coexisten sin problema.
El norte existe y los números lo demuestran
Colo-Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica concentran el 68% de las preferencias del fútbol chileno, pero en el norte del país el porcentaje de hinchas de Cobreloa supera al de la Universidad de Chile y está a solo un punto de la Universidad Católica. Ese dato, que viene de la encuesta nacional de GfK Adimark, no circula tanto como los promedios del Monumental o el Nacional. Debería. Deportes Iquique llevó 135.231 personas al Tierra de Campeones en 2024, con un promedio de 9.015 por partido, lo que los situó cuarto en el ranking nacional de asistencia, por encima de equipos capitalinos con muchos más recursos. El fútbol de regiones no necesita que le expliquen qué son las estadísticas. Las usa hace rato para decirle a Santiago que también existe.
La fecha que nadie vio venir y todos los números sí
Hay jornadas que el calendario no puede anticipar pero la data sí insinuaba. La fecha 27 del Campeonato Nacional 2024 registró 102.047 espectadores en todos los estadios del país, la primera jornada en superar los 100.000 desde 1998 y la más alta en Primera División desde 2018. Ocurrió porque la U y Colo-Colo llegaban separados por puntos contables y con formato largo, eso que antes la gente sentía en el estómago antes de ir al estadio y que hoy también lee en las aplicaciones que mandan notificaciones el viernes con el análisis previo.
Las conversaciones en redes durante los partidos dejaron de ser solo quejas o euforia para llenarse de datos, proyecciones y análisis táctico que hasta hace poco era territorio de periodistas especializados. El resultado de ese domingo lo conocemos. Lo que pasó en los teléfonos durante esa tarde, también.
Apuestas, datos y la regulación que llegó tarde
Entre 2020 y 2024 los usuarios activos en plataformas digitales deportivas en Chile crecieron más del 40%, con el tramo de 18 a 34 años liderando ese salto. Esa generación no aprendió a separar las estadísticas del fútbol de la emoción del fútbol, porque nunca estuvieron separadas para ellos. Llegaron al deporte con segunda pantalla incluida. En agosto de 2025 la Comisión de Hacienda del Senado aprobó unánimemente el proyecto para regular las plataformas de apuestas online en Chile. El mercado existía hace años antes de que el Estado se pusiera al día. Sin drama. El hincha digital tampoco esperó instrucciones para aprender a leer un partido con datos. Simplemente lo hizo.
Está más presente, de otra manera. Sabe que su equipo llegó al partido con el mejor porcentaje de posesión de la temporada, que el árbitro pitó 4,2 faltas por partido en los últimos tres encuentros y que el rival pierde cuando su lateral derecho no completa el 65% de los pases. Eso no reemplaza la emoción, la sostiene con más argumento. Para quien quiera entender el deporte chileno de hoy, la conclusión es que ignorar las estadísticas ya no es una opción disponible. El hincha austral llegó antes que las instituciones a esa certeza, y lleva años viviendo el deporte desde ahí.




