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Alerta por avance de la influenza aviar en la Antártica

Jueves 19 de Febrero del 2026

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Investigadores del Instituto Antártico Chileno (Inach) mantienen monitoreos y medidas de bioseguridad ante la propagación de la influenza aviar, que ya afecta a aves y mamíferos marinos del continente blanco.

El avance del virus H5N1 en la Antártica mantiene en alerta a la comunidad científica debido a sus efectos en la fauna nativa y su expansión territorial. El investigador del Inach y biólogo de profesión, Marcelo González, explicó que el brote tiene su origen en el hemisferio norte y que su desplazamiento hacia el sur se produjo mediante rutas migratorias de aves. “Partió un brote fuerte en el hemisferio norte y ya estamos desde 2024 con este tema”, señaló, precisando que el ingreso al continente blanco se habría dado desde Sudamérica, particularmente desde la Patagonia chilena y argentina.

El especialista detalló que los primeros registros se detectaron en aves con amplia distribución en la Península Antártica, evidenciándose posteriormente una mayor mortalidad y expansión geográfica. Entre las especies perjudicadas por el virus H5N1 se encuentran diversos pingüinos, pero sobre todo la especie papúa, también cormoranes antárticos, skuas antárticas y lobos finos antárticos. “Estamos viendo más muertes en estas aves que se llaman escúas que, por ejemplo, en pingüinos”, indicó.

De acuerdo con reportes científicos recientes, la propagación del virus en el continente se ha extendido por amplios sectores costeros, detectando casos en distintas especies a lo largo de cientos de kilómetros, lo que confirma su rápida dispersión en ecosistemas antárticos. Asimismo, se advierte que esta enfermedad puede provocar mortalidades masivas en colonias animales en periodos breves.

Frente a este escenario, el Inach mantiene estrictos protocolos de bioseguridad para investigadores y personal en terreno, que incluyen desinfección de calzado, uso de mascarillas en colonias y restricciones de contacto con superficies contaminadas. Además, cuando se detectan mortalidades en zonas de turismo, los sitios de desembarco se cierran preventivamente hasta confirmar la causa.

Este 2026 corresponde al tercer año de monitoreos desarrollados por el instituto, los que contemplan toma de muestras, testeo PCR en terreno y confirmación posterior en laboratorio, con el objetivo de seguir la evolución del virus H5N1 en el ecosistema antártico.

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