Chalecos antibalas, cascos balísticos y escudos tácticos son algunos de los nuevos equipamientos recibidos por Gendarmería
Con una inversión superior a $660 millones, Gendarmería en Magallanes recibió un masivo e inédito equipamiento táctico y de seguridad. Los implementos, de origen colombiano y estadounidense, están diseñados con los más altos estándares de calidad para el manejo de crisis y la protección de los funcionarios penitenciarios, marcando un hito en la modernización operativa del sector.
La nueva dotación técnica, que destaca por una vida útil estimada de entre 20 y 30 años, incluye una extensa lista de elementos de protección balística y de contención. En detalle, las unidades penales integrarán a su arsenal logístico 150 chalecos antibalas, 150 pares de paneles anticorte, 150 cascos balísticos (90 de color verde y 60 negros) y 20 escudos balísticos equipados con visor de alta resistencia.
Para el control de motines y situaciones de alta conflictividad interna, el contingente sumó 60 trajes completos y 60 cascos antidisturbios, 70 máscaras de gas con filtros laterales y 83 pares de guantes tácticos anticorte. Además, el cargamento contempla 10 camisetas antibalas y un set de equipamiento especializado para potenciar la capacidad de respuesta de la Brigada Contra Incendios de la institución.
Este instrumental táctico beneficiará directamente a cerca de 150 efectivos operativos desplegados en todo el territorio magallánico. La distribución de los equipos abarcará al Complejo Penitenciario de Punta Arenas, las cárcels de Natales y Porvenir, así como a la Unidad de Servicios Especiales. Desde la dirección regional de la institución uniformada recalcaron que el estándar de estas herramientas no tiene precedentes en la zona, constituyendo un salto trascendental para resguardar la vida del personal frente a un eventual aumento de la población penal.
“Viene a anticipar posibles escenarios en relación con la conflictividad al interior de las unidades penales”, señaló la seremi de Justicia, Michelle Peutat, quien reconoció que “si bien la comisión de delitos en nuestra región hoy obedece más bien a bandas criminales y no tenemos presencia del crimen organizado, es importante estar preparados ante el aumento de la población penal”. Por su parte, el gobernador regional, Jorge Flies, aseguró que “nos sentimos muy contentos como Gobierno Regional de cooperar en la línea completa de un tema que, para nosotros, es el ámbito preventivo”. Durante su alocución agregó que una de las prioridades de su administración, a resolver en conjunto con Justicia, será el tema de la falta de un lugar de detención en Puerto Williams.
Este proyecto se suma a los $700 millones entregados para mejorar la infraestructura carcelaria de la región.




