Trinidad Arroyo se prepara para representar a Chile en el Mundial de Lima
- La joven deportista magallánica entrena intensamente en Punta Arenas junto a su madre, Verónica Fernández, antes de trasladarse a Santiago para continuar su preparación de alto rendimiento con miras al campeonato mundial de noviembre.
Trinidad Alejandra Arroyo Fernández, joven nadadora magallánica, se ha convertido en un ejemplo de disciplina y superación en la paranatación chilena. Con cerca de tres años de trayectoria, ha logrado posicionarse como una de las deportistas más destacadas del país, gracias a su esfuerzo constante.
La deportista actualmente cursa cuarto medio a través de exámenes libres, compatibiliza su formación académica con una exigente rutina deportiva que demanda constancia, foco y organización. Desde marzo comenzará a entrenar en Santiago.
El camino de Trinidad en la natación comenzó en abril de 2022 cuando aprendió a nadar, su primera competencia fue en diciembre de ese mismo año. En 2023 participó en dos nacionales en Santiago. En 2024 entró a Promesas Chile y a la selección nacional. Ese salto marcó un antes y un después en la carrera de la joven deportista, quien comenzó a competir junto a los mejores exponentes del país.
Trindad ha postulado a la beca para Deportistas de Alto Rendimiento, Prodar, otorgada por el Instituto Nacional del Deporte (IND), un estímulo destinado a apoyar a deportistas que destacan a nivel nacional e internacional. Este beneficio podría significar un respaldo fundamental para continuar con el exigente proceso de preparación que requiere la competencia internacional.
El 2025 fue un año clave en la consolidación de Trinidad como atleta. Participó en importantes competencias, tanto locales como nacionales, acumulando destacadas actuaciones y medallas. La última competencia fue acá en Punta Arenas, en los Juegos Binacionales y la Pararaucanía, donde ganó dos medallas de oro y dos de plata. Después en Santiago participó en el último Open Nacional de Paranatación, y ahí obtuvo medalla de oro en 400 libres y medalla de plata en 200 combinados.
El calendario deportivo de 2026 estará marcado por desafíos internacionales. La principal meta es llegar al Mundial de Lima, en noviembre, además de participar en los Juegos Binacionales y la Pararaucanía, que este año se realizarán en Valdivia. Sin embargo, la clasificación depende de que Trinidad logre mejorar sus marcas personales.
El trabajo de preparación es riguroso y requiere una planificación detallada. Una parte importante, además del entrenamiento en el agua, es el acondicionamiento físico. Benjamín Provoste se desempeña como preparador físico en Punta Arenas. Trinidad asiste al gimnasio, donde realiza pesas y trabajo en máquinas para fortalecer la espalda y las piernas, combinando así el trabajo en piscina y en sala. La deportista entrena todos los días, de lunes a sábado, con sesiones de dos horas en el agua y tres jornadas semanales de preparación física.
Cuando se traslade a Santiago, la rutina será más exigente. Está contemplada una doble jornada diaria de natación —mañana y tarde—, además de acondicionamiento físico casi todos los días y trabajo con kinesiólogo, en el contexto de un calendario que considera varias competencias internacionales.
En la capital, Trinidad trabaja bajo la supervisión del entrenador Nicolás Mafio, integrante del equipo técnico de Promesas Chile, quien ha contribuido al desarrollo técnico y a la proyección competitiva de la joven nadadora.
El proceso también ha contado con respaldo institucional del Instituto Nacional del Deporte (IND), lo que ha permitido su traslado a Santiago, el inicio de su participación en competencias y su posterior convocatoria a la selección nacional, junto con apoyo de profesionales como nutricionistas.
Trinidad Arroyo se prepara así para enfrentar un año clave en su carrera, en el que cada segundo de entrenamiento será determinante para su proyección en el deporte paralímpico chileno.




