Incertidumbre por el destino de 34 caballos tras vencerse el plazo de desalojo del Club Hípico
Hoy, 27 de febrero, se cumplió el plazo fatal dictado para abandonar los terrenos del expropiado Club Hípico de Punta Arenas. En medio de fuertes rumores sobre el cierre inminente del recinto y sin que las autoridades hayan establecido un canal de diálogo directo con los afectados, el destino de 34 caballos ha quedado en un absoluto misterio y a la intemperie.
“Nos llegó la información de que hoy a las seis de la tarde se le colocaba el candado al recinto, incluso con nosotros adentro”, relató Nolberto Bernal. Aunque tras consultar con la guardia se les indicó que el cierre definitivo podría ejecutarse mañana para cumplir con las exigencias de entrega de la directiva del Club Hípico, la amenaza del uso de la fuerza pública para vaciar el lugar sigue latente.
Bernal criticó duramente al delegado presidencial, Jose Ruiz, acusándolo de generar “clases sociales” al negarse a tratar con los dueños de los animales —quienes pagaban arriendo por el espacio— y priorizar las negociaciones únicamente con los dueños de las acciones del Club.
“Llevan más de un año debatiendo la expropiación como algo legal, pero no en dar soluciones a los que estábamos acá”, lamentó el criador. Según los afectados, interesó más cumplir ciegamente los plazos burocráticos que sentarse a conversar como personas para encontrar un punto intermedio, ignorando propuestas viables como la habilitación de caballerizas municipales.
Con el tiempo en contra, el mayor drama es el bienestar animal. Ante la negativa del Serviu de permitir que los criadores se queden resguardando el recinto mientras avanza el proyecto del “Central Park”, no existe un plan de evacuación.
Los dueños aseguran no tener los medios económicos ni la logística para arrendar parcelas de emergencia, contratar una flota de camiones o construir refugios con forraje de la noche a la mañana.




