Líder supremo de Irán cayó en ataques coordinado entre Estados Unidos e Israel
- La desaparición de la figura que rigió los destinos de Irán por décadas abre un vacío de poder sin precedentes. Washington asegura que el ataque busca que los iraníes pongan fin al régimen islámico.
En un acontecimiento que redefine el tablero geopolítico global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y altos funcionarios israelíes confirmaron la muerte del Líder Supremo de Irán, el Ayatolá Alí Jamenei. El fallecimiento del clérigo de 86 años se produjo tras un bombardeo masivo de fuerzas conjuntas sobre Teherán, marcando el inicio de lo que Trump denominó “operaciones de combate importantes” destinadas a forzar un cambio de régimen en la nación islámica.
El ataque, ejecutado tuvo como objetivo principal el complejo residencial de Jamenei en el centro de la capital iraní. Según el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, existen “signos crecientes” de la efectividad del impacto, mientras que dos funcionarios de su gobierno confirmaron el deceso bajo condición de anonimato. Trump, a través de un mensaje en redes sociales, instó a la ciudadanía iraní a “tomar el control de su destino” y levantarse contra el liderazgo teocrático vigente desde 1979.
La ofensiva no solo alcanzó al Líder Supremo. El ejército israelí informó la eliminación de otras figuras críticas: el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, el ministro de Defensa y el secretario del Consejo de Seguridad iraní. Por su parte, la Media Luna Roja en Irán reportó una cifra preliminar de al menos 201 muertos y más de 700 heridos como consecuencia de los impactos en instalaciones de mando, centros de defensa aérea y aeródromos militares.
Irán respondió de inmediato con el lanzamiento de drones y misiles hacia Israel y bases estadounidenses en la región. Aunque el Pentágono reportó daños mínimos y ninguna baja propia tras 12 horas de hostilidades, la situación se mantiene en máxima alerta. En Israel, las sirenas de ataque aéreo obligaron a la población a refugiarse en estaciones de metro.
La desaparición de Jamenei genera un vacío de poder sin precedentes, al no existir un sucesor designado para dirigir la Guardia Revolucionaria y el establecimiento clerical. Este escenario de inestabilidad ocurre tras meses de tensiones por el programa nuclear y protestas internas en Irán.
A nivel económico, el conflicto amenaza el Estrecho de Ormuz, arteria vital para el comercio mundial de energía por donde transita el petróleo de Arabia Saudita, Irak y Kuwait hacia Asia. Históricamente, cualquier interrupción en esta ruta ha disparado los precios globales del crudo. Mientras el canciller iraní calificó el ataque de “ilegal e ilegítimo”, en Washington, los demócratas cuestionaron la constitucionalidad de la acción de Trump al no contar con autorización previa del Congreso.
Con información de AP




