Kast pone fin al proceso de traspaso: “No confiamos en la información que se nos entrega”
El Presidente electo, José Antonio Kast, anunció esta mañana el cese del proceso de traspaso de mando con el gobierno del mandatario Gabriel Boric luego de que su reunión privada en La Moneda terminara abruptamente por diferencias sobre la polémica información relativa al proyecto del cable submarino chino.
En declaraciones tras el encuentro, Kast afirmó que la sesión “no se continuó porque no confiamos en la información que se nos entrega”. Según el Presidente electo, durante la conversación sostenida con Boric esta mañana también le pidió que aclarara sus dichos sobre cuándo y cómo se le habría informado sobre el proyecto del cable, un punto que generó el quiebre entre ambas administraciones.
Kast aseguró que, en la comunicación que ambos mantuvieron el 18 de febrero, Boric solo habría “enunciado” el asunto del cable submarino chino sin proporcionar detalles suficientes para una debida transferencia de antecedentes, lo que, a juicio del mandatario entrante, afectó la confianza necesaria para un traspaso ordenado.
Este abrupto término del proceso de traspaso se da en un momento de elevada tensión entre el gobierno saliente y la futura administración, tras la cancelación de sanciones impuestas por Estados Unidos a tres funcionarios chilenos por su vinculación a la polémica concesión del cable, un proyecto que buscaba conectar Valparaíso con Hong Kong pero que fue rápidamente anulado tras las advertencias de Washington en torno a la seguridad regional.
La reunión de esta mañana, que estaba programada como la antesala de una agenda ministerial más amplia, se convirtió en un escenario de choque entre ambas partes, luego de que Kast insistiera en la necesidad de contar con información clara y transparente sobre los temas que condicionan el final del mandato de Boric -especialmente el del cable submarino- antes de continuar con las restantes bilaterales.
Con la decisión de interrumpir formalmente el traspaso, el equipo de Kast no descartó reprogramar conversaciones parciales con ministros específicos, aunque el futuro de dichas instancias queda en duda ante la evidente falta de confianza entre ambas administraciones.
Este quiebre se produce a menos de una semana del cambio de mando, previsto para el 11 de marzo (miércoles de la próxima semana), poniendo en evidencia las profundas diferencias entre el actual gobierno y la futura administración, especialmente en materias internacionales y de seguridad. La polémica por el llamado “cablegate” ha marcado un antes y un después en el proceso de transición, reflejando no solo las discrepancias técnicas sino también la desconfianza política entre los equipos de Boric y Kast.
Mientras tanto, sectores políticos y expertos han expresado preocupación por el impacto que esta ruptura podría tener en la continuidad de políticas de Estado, así como en la percepción internacional de Chile en un momento delicado para su inserción geopolítica.




