Amanda Torres Piffaut cruzó el canal Señoret sin traje de neopreno y enfrentando una compleja contracorriente
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La nadadora natalina de 15 años se lanzó a las 9 de la mañana desde el fiordo hacia Puerto Natales.La travesía contó con resguardo de la municipalidad, la Armada y apoyo logístico privado.
Amanda Torres Piffaut vivió una semana intensa. Entre reconocimientos públicos y la concreción de uno de los desafíos que había proyectado en su proceso deportivo, la joven nadadora natalina de 15 años cruzó, este martes 3 de marzo, el canal Señoret en una travesía que combinó planificación, ajustes de último momento y exigencia en el agua.
La jornada comenzó a las 8.30 de la mañana con el traslado en una embarcación zodiac hasta el frente del fiordo. A las 9 horas, Amanda se lanzó al agua con dirección a Puerto Natales, iniciando un recorrido que la mantuvo cerca de 30 minutos nadando en condiciones naturales propias del canal. La temperatura del agua fue de 12,5 grados, parámetro que, de acuerdo con su entorno, no representó una dificultad determinante para ella.
El nado lo realizó únicamente con traje de baño, sin vestimenta de neopreno, decisión que implicó asumir directamente la exposición térmica y sostener el ritmo en aguas frías. En uno de los tramos más complejos tuvo que enfrentar una corriente que genera el canal, obligándola a ajustar su desplazamiento y redoblar el esfuerzo para mantener la trayectoria. Ese momento exigió resistencia física y concentración técnica para no perder dirección frente a la contracorriente.
A pesar de ese escenario, logró sostener el avance hasta completar el cruce previsto, saliendo del agua tras aproximadamente media hora de travesía continua. Una vez finalizado el recorrido, permaneció en recuperación acompañada por el equipo que participó en la actividad.
La municipalidad y la Armada estuvieron presentes durante el desarrollo y gestión logística del desafío. En ese marco, la empresa 21 de Mayo colaboró con la embarcación utilizada para el traslado y seguimiento del nado, permitiendo cumplir con los requerimientos establecidos para este tipo de actividad en aguas abiertas.
Amanda cruzó con sus padres a bordo del zodiac, junto a sus entrenadores Katherine Monteverde y Mauricio Vilches, quienes están a cargo de su trabajo en piscina, además de un médico que supervisó el proceso desde la embarcación.
El cruce fue el resultado de un periodo de preparación que se extendió aproximadamente por un mes, coincidiendo con sus vacaciones. Durante ese tiempo, Amanda mantuvo entrenamientos diarios en horario matutino, entre las 8.30 y 9.30 horas, y en la tarde alrededor de las 14 horas, complementando el trabajo acuático con clases de boxeo y entrenamiento físico general. Esa rutina sostenida le permitió fortalecer resistencia, capacidad aeróbica y adaptación al entorno natural.
La experiencia en el canal Señoret se suma así a su proceso formativo en la natación en aguas abiertas, disciplina en la que ha venido construyendo un recorrido marcado por la constancia en los entrenamientos, la exposición progresiva a escenarios naturales y el acompañamiento técnico que respalda cada uno de sus desafíos.
Detrás de los minutos en el agua hubo semanas de preparación sistemática. Desde que surgió la idea de concretar el cruce, Amanda mantuvo una rutina estricta de entrenamiento. Su madre, Nicole Piffaut Seguel, quien ha estado a cargo de coordinar cada paso, detalló que entrenó “muy disciplinadamente todos los días, de 8.30 a 9.30 de la mañana y en la tarde a las 2”, a lo que sumó clases de boxeo y trabajo físico complementario.
Nicole enfatizó que el proceso no solo tuvo que ver con resistencia física, sino con constancia. Destacó que su hija ha sido “súper rigurosa y perseverante, y más que eso, disciplinada con respecto al entrenamiento”, un rasgo que, a su juicio, explica la forma en que enfrentó las condiciones cambiantes del canal y la contracorriente que debió superar en el tramo más complejo del recorrido.
El cruce del canal Señoret se concreta así como una experiencia significativa dentro del camino que la joven deportista ha venido construyendo en la natación en aguas abiertas, integrando preparación, respaldo institucional y un entorno familiar que ha estado presente en cada etapa del proceso.




