“Tatuador” condenado a 18 años de cárcel por violación y abuso de menores en contexto de explotación sexual
Dos penas que en total suman 18 años de cárcel efectivos recibió este jueves Kevin Fernando Frez Robles, llevado a juicio por delitos sexuales en contexto de explotación infantil.
Ayer se leyó la sentencia y, en un hecho que llamó profundamente la atención, a petición de la defensa del acusado, la jueza Palmira Muñoz Leiva accedió a que la prensa no estuviera presente, siendo que los mismos son hechos juzgados. Durante el juicio no existió restricción, salvo cuando declararon las menores víctimas, y menos cuando se entregó el veredicto. Pero este jueves las cosas fueron diferentes, mostrando con ello que no existe uniformidad de criterios.
Por el delito de violación impropia el condenado fue sentenciado a cumplir una pena de 15 años y un día de presidio. Y como autor de abuso sexual con contacto corporal recibió una pena de 3 años y un día.
Esta persona fue encontrada culpable en el marco de los llamados delitos de explotación sexual comercial a niños, niñas y adolescentes (Escnna), de 2 de los 6 delitos por los cuales la fiscal Wendoline Acuña lo llevó a juicio oral.
Kevin Frez Robles, de 31 años, fue encontrado culpable de cometer una violación impropia y un abuso sexual con contacto corporal en perjuicio de una menor vulnerable de 14 años de edad. Mientras que fue absuelto por tres abusos y una violación impropia.
La Brigada de Delitos Sexuales (Brisex) de la PDI lo investigó por hechos denunciados en julio de 2023.
La agravante que acogió el tribunal es la del suministro de sustancias ilícitas y la realización de tatuajes a cambio de actividad sexual, a menores sujetas a sistemas de protección especializada del Estado. Por ende son niñas vulnerables y vulneradas.
Para la fiscal estos hechos fueron constitutivos de casos de explotación sexual comercial, donde el elemento fundamental es el intercambio de algo por sexo.
En este caso un día de julio de 2023 tres menores escaparon de una residencia estatal y llegaron al domicilio del acusado, a quien contactaron a través de la aplicación “Grinder”. A cambio de marihuana éste abusó de las menores de edad. En otra ocasión cometió una violación con una de ellas a cambio de efectuarle dos tatuajes en sus brazos.




