Detrás de la barra: el desafío de abrir más espacio para mujeres en la coctelería
En Chile, la industria de la hospitalidad sigue siendo un espacio donde la presencia femenina detrás de la barra es todavía minoritaria. Un estudio del sector on trade indica que solo uno de cada cuatro establecimientos cuenta con mujeres bartenders, una cifra que refleja las barreras que aún enfrentan para acceder y consolidarse en este oficio.
En ese contexto, la formación y certificación profesional se han convertido en herramientas clave para quienes buscan abrirse camino en el rubro.
La experiencia de Thiare Illarely Coccio Ordóñez (27) ilustra esa realidad. Tras más de siete años trabajando como bartender, debió enfrentar un obstáculo frecuente en el sector: la falta de certificación formal. Luego de dejar temporalmente el trabajo para cuidar a su madre con cáncer, al intentar volver al mercado laboral se encontró con que muchas ofertas exigían acreditaciones que no tenía, pese a su experiencia.
Para superar esa brecha decidió participar en Learning for Life, un programa de capacitación impulsado por la empresa de bebidas Diageo, orientado a fortalecer habilidades en el sector de hospitalidad.
“Como mucha gente en este rubro, aprendí trabajando. Entré al programa porque quería mejorar mis posibilidades laborales y aprender cosas nuevas”, explica.
Durante la capacitación pudo reforzar aspectos técnicos del servicio de barra, mejorar sus conocimientos sobre coctelería y fortalecer su seguridad profesional. “Me ayudó a pulir mi servicio y a incorporar herramientas que no tenía tan claras. Mi confianza como profesional creció mucho”, comenta.
Hoy trabaja como bartender de llamado en eventos y hoteles, principalmente en el Hotel Renaissance Santiago, mientras proyecta continuar desarrollándose en el sector.
Formación y brechas
en el sector
La trayectoria de Thiare refleja una característica habitual en la industria de la hospitalidad: muchas carreras comienzan de manera empírica, pero la profesionalización se vuelve cada vez más necesaria para acceder a nuevas oportunidades.
Programas de capacitación como Learning for Life buscan responder a esa necesidad mediante cursos técnicos, certificación y acceso a redes profesionales.
En Chile, cerca del 68% de las personas que recibieron becas para formarse como asistentes de barra fueron mujeres, lo que muestra el interés creciente por ampliar su participación en el rubro.
A nivel global, el programa ha alcanzado a más de 35 mil personas en 34 países, con el objetivo de mejorar las oportunidades laborales dentro del sector de servicios.
Aunque la presencia femenina detrás de la barra ha ido aumentando en los últimos años, todavía existen desafíos relacionados con el acceso a capacitación, visibilidad profesional y estabilidad laboral.
Para Thiare, cada nueva experiencia también puede ayudar a cambiar esa realidad. “Cada vez somos más detrás de las barras. Ojalá más mujeres se animen a aprender y seguir creciendo en este oficio”, señala.




