Camila Vallejo descarta aspiraciones presidenciales
A pocos días de dejar el cargo de ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo aseguró que no tiene aspiraciones presidenciales y adelantó que, tras el cambio de mando del 11 de marzo, tomará un descanso de al menos dos meses para dedicarse a su familia. En entrevista con The Clinic, la vocera del gobierno de Gabriel Boric sostuvo además que, pese al triunfo de la derecha, “el progresismo va a volver a ser gobierno más temprano que tarde”.
Vallejo, quien se desempeñó durante los cuatro años de administración de Boric, afirmó que tras más de una década en la primera línea política —desde el movimiento estudiantil de 2011— necesita una pausa. “Pretendo descansar al menos dos meses y estar con mi familia. No paro realmente desde el 2011”, señaló.
La ministra saliente aseguró que, aunque se alejará de la primera línea por un tiempo, espera seguir contribuyendo a la articulación del progresismo en el futuro. En ese sentido, descartó por ahora una candidatura presidencial. “No tengo ninguna aspiración de ser presidenta. No es lo mío”, afirmó, aunque reiteró su convicción de que el sector volverá al poder en un nuevo ciclo político.
En la entrevista, Vallejo también abordó el complejo cierre del gobierno marcado por la tensión entre La Moneda y el presidente electo, José Antonio Kast, a raíz de la controversia por el proyecto de cable submarino con China. La ministra sostuvo que el Ejecutivo actuó con transparencia e informó oportunamente al equipo entrante, y lamentó que el debate se haya centrado en una disputa comunicacional en vez de en los desafíos estratégicos para el país.
Respecto al balance de la administración, defendió que el país se entrega en mejores condiciones que en 2022, destacando la baja de la inflación, la reducción de la pobreza y avances en seguridad y políticas sociales. “Cuando uno contrasta datos, se da cuenta de que Chile queda en mejores condiciones desde el punto de vista fiscal, económico y social”, señaló.
Vallejo también abordó los ataques y hostigamientos que ha enfrentado en redes sociales, especialmente en las últimas semanas. Aseguró que ha sido blanco de “mucha violencia de género”, fenómeno que, a su juicio, refleja un problema político y cultural más amplio contra las mujeres con exposición pública.
De cara a su futuro político, confirmó que seguirá militando en el Partido Comunista y que no trabajará en la fundación que el presidente Boric planea crear tras dejar el cargo. Además, destacó que el progresismo cuenta con nuevos liderazgos para el futuro, mencionando entre ellos al alcalde Tomás Vodanovic.




