Especialistas alertan sobre la alta incidencia de enfermedades renales en la región
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Se han activado tres o cuatro pacientes de la unidad para optar a un trasplante, lo que demuestra que los programas de difusión y seguimiento están funcionando.
Este 12 de marzo se celebró el Día Mundial del Riñón, una fecha que busca concientizar sobre el cuidado de este órgano vital. Bajo el lema de este año, “Salud renal para todos: cuidando a las personas y protegiendo el planeta”, la Unidad de Diálisis y Nefrología del Hospital Clínico Magallanes (HCM) ha intensificado sus actividades de difusión para abordar una realidad preocupante: la alta tasa de enfermedad renal en la región de Magallanes.
Jocelyn Aqueveque, enfermera supervisora de la Unidad de Diálisis y Nefrología del HCM, destaca que el principal desafío es la naturaleza de la enfermedad. “La enfermedad renal es una enfermedad silenciosa, ya que no tiene muchas alarmas en una persona sana”, explica Aqueveque, señalando que, a menudo, cuando se inician las intervenciones médicas, ya existe un daño renal considerable.
Esta situación se refleja en las cifras locales. Actualmente, la unidad de diálisis de Punta Arenas atiende a cerca de 110 pacientes diarios, una cifra que las especialistas consideran alarmante. A esto se suma que muchos usuarios llegan directamente a la Unidad de Urgencia cuando los síntomas ya son graves, en lugar de consultar preventivamente con sus médicos tratantes.
Prevención y reglas de oro
La enfermera clínica Camila Muñoz Rodríguez advierte que los pacientes con hipertensión y diabetes son quienes tienen mayores posibilidades de llegar a requerir terapias de sustitución renal, como la hemodiálisis o el peritoneodiálisis.
Para evitar a llegar a estas instancias, las especialistas promueven hábitos de vida saludable y el seguimiento de las “reglas de oro” de la prevención, como: control estricto de la presión arterial y glicemia; reducción del consumo de sal, sugiriendo la sustitución por hierbas aromáticas, ajo u otras especias; actividad física regular; evitar el tabaquismo; no automedicarse. Respecto de esto último, Aqueveque advierte que la mayoría de los antiinflamatorios se degradan a nivel renal, lo que puede agravar un daño preexistente.
Camino al trasplante
Cuando la enfermedad progresa a etapas terminales, el trasplante renal surge como la alternativa definitiva, aunque el acceso es complejo. A nivel nacional, sólo cerca del 10% de los pacientes en diálisis logra trasplantarse.
En el caso de Magallanes, los pacientes que cumplen con los requisitos médicos ingresan a una lista de espera nacional y son derivados al Hospital Base de Valdivia para el procedimiento. Pese a la complejidad, hay señales optimistas: entre enero y marzo de este año, ya se han activado tres o cuatro pacientes de la unidad para optar a un trasplante, lo que demuestra que los programas de difusión y seguimiento están funcionando.
Finalmente, las especialistas hacen un llamado a la comunidad a acercarse a sus consultorios y realizarse chequeos preventivos. “Existen alternativas y tratamientos prerrenales que pueden abordar a los pacientes de forma segura para evitar que lleguen a la diálisis”, concluye Camila Muñoz.




