Necrológicas
Consultorio de salud y jardín infantil se trasladaron por insalubridad

Vecinos en pie de guerra contra la “toma”: exigen su desalojo cansados de las aguas servidas y problemas sanitarios

Sábado 14 de Marzo del 2026

Compartir esta noticia
0
Visitas

Pobladores de la villa Cardenal Raúl Silva Henríquez denuncian escurrimiento de aguas contaminadas, malos olores y venta de drogas.

En medio de las crecientes tensiones por problemas sanitarios y de convivencia, vecinos de la villa Cardenal Raúl Silva Henríquez exteriorizaron públicamente su indignación por los problemas de aguas servidas, insalubridad que afecta el agua potable, malos olores y la venta de drogas que atribuyen a las “tomas” de terreno en las cercanías de Avenida Manantiales y calle Juan Ruiz Mancilla.

Hace una década, en abril de 2016, 90 familias ocupaban ilegalmente un terreno eriazo en la prolongación Enrique Abello, naciendo de este modo la “toma” Puño en Alto, sin que desde entonces las autoridades de las distintas administraciones de gobierno hayan “luz verde” a las amenazas de desalojo, agudizando el conflicto generado con los vecinos formalmente establecidos a metros de las precarias construcciones.

Los vecinos de la villa Cardenal Silva Henríquez solicitaron a las autoridades una solución definitiva que permita recuperar condiciones de vida dignas para quienes habitan el lugar. La molestia se agrava porque han visto cómo los servicios públicos como el consultorio de Salud Sandra Vargas y el jardín Juan Ruiz Mancilla se trasladaron a otros sectores por insalubridad.

El senador Karim Bianchi participó recientemente en reuniones con dirigentes y vecinos del sector para abordar este complejo escenario. El parlamentario sostuvo un encuentro con la junta de vecinos durante la jornada de ayer y posteriormente recorrió el lugar junto a pobladores, acompañado del concejal Germán Flores, con el objetivo de constatar en terreno la presencia de aguas servidas que escurren por la Avenida Manantiales y calle Juan Ruiz Mancilla.

Silvia Garrido Ampuero, vecina del sector desde hace más de dos décadas y quien actualmente colabora con la junta de vecinos, subrayó que el problema se ha agudizado con el tiempo. “Esto ya se salió de las manos. Miren cómo sale el agua en nuestras casas”, señaló mostrando el agua contaminada.

Acusó que varias familias se han visto directamente afectadas por el escurrimiento de agua proveniente del asentamiento irregular. “Somos cuatro familias las más afectadas porque recibimos el agua que viene de la toma”.

En su testimonio también planteó que la situación ha tenido consecuencias para los servicios del sector. “Perdimos el consultorio, acá hay muchos adultos mayores que se atienden y tienen que ir a Playa Norte”. A esto, añadió, el reciente cierre del jardín, lo que obligó a trasladar a los niños a otros establecimientos.

Garrido remarcó que los vecinos no buscan un enfrentamiento con quienes viven en la “toma”, sino una solución que permita terminar con el conflicto. “Nosotros queremos volver a vivir tranquilos como antes”.

Sobre la marcha admitió la existencia de problemas de convivencia en el sector. “Acá hay muchas peleas, mucha drogadicción y no me digan que no, porque es así”, afirmó.

Familias de la “toma” se defienden

Desde la “toma”, en tanto, las familias aseguran que su presencia en el lugar responde a la falta de alternativas habitacionales y que han realizado gestiones para regularizar su situación.

Mónica Rivera, presidenta de la agrupación de vivienda Villa Las Etnias, relató que muchas familias llegaron al lugar pues no tenían otra opción. “Nos tomamos el terreno porque no teníamos dónde vivir ni para pagar arriendo”.

Reconoce que han intentado avanzar en un proceso formal para acceder a una vivienda digna. “Serviu se comprometió con nosotros para darnos viviendas. Y nos han dado puros parches, nunca nos han dado una solución”.

La dirigenta subrayó que dentro del asentamiento existe una organización que busca cumplir requisitos para postular a vivienda. “Nosotros no estamos de acuerdo con la gente que está ilegal (se refiere a migrantes irregulares), porque nosotros tenemos una Agrupación de Vivienda. Sea extranjero, sea chileno, tienen que tener su documentación al día, como cualquier persona que postula a la vivienda”.

Sobre los problemas sanitarios denunciados por los vecinos, reconoció que existen dificultades, pero afirmó que la mayoría de las familias cuenta con sistemas de fosa. “Ahora, el problema de las aguas, yo sé que es incómodo para ustedes los de la Silva Henríquez, pero se juntan las aguas que vienen de arriba, más con las aguas que se contaminan, porque la mayoría de nosotros tenemos nuestras fosas y nosotros las limpiamos”.

Otra de las voces de la “toma” fue la de Julio Valencia Murillo, residente de villa Las Etnias desde hace nueve años, quien relató que el asentamiento se formó en un terreno que originalmente presentaba condiciones complejas. “Yo vivía en Porvenir y me dijeron que había una toma de terreno donde se podía construir y yo pagaba arriendo. En ese tiempo no me alcanzaba, andaba con los justo. Renuncié a todo en Porvenir y me vine acá”.

Por último Valencia declaró que parte del problema se originaría a causa de una vertiente natural que atraviesa el sector.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest