La justicia francesa condenó a cadena perpetua al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato de su expareja japonesa Narumi Kurosaki, en un fallo emitido tras ocho días de juicio en el tribunal de Lyon, en el este de Francia.
El veredicto, correspondiente al tercer proceso judicial por este caso, determinó la culpabilidad de Zepeda por un crimen con premeditación ocurrido en diciembre de 2016, en la ciudad de Besançon. Se trata de un caso que ha generado alta atención mediática, debido a que el cuerpo de la víctima nunca fue encontrado.
Además de la pena de presidio perpetuo, el tribunal ordenó al condenado indemnizar a la familia de la joven. En detalle, deberá pagar 50 mil euros a la madre, 30 mil euros a cada una de sus hermanas, 20 mil euros al padre y 5 mil euros al exnovio de la víctima.
La resolución se da luego de que la fiscalía solicitara 30 años de cárcel, pidiendo expresamente declarar culpable a Zepeda por asesinato premeditado. Durante el juicio, el imputado reiteró su inocencia. “Yo no la maté, no pude haber sido yo”, afirmó entre lágrimas en su última intervención antes de la deliberación.
Este tercer juicio se realizó luego de que la Corte de Casación ordenara repetir el proceso anterior, pese a que en 2023 se había confirmado una condena de 28 años de prisión en segunda instancia, debido a irregularidades detectadas.
El crimen se remonta al 5 de diciembre de 2016, cuando la joven desapareció en su residencia universitaria, tras la sorpresiva llegada de Zepeda desde Chile meses después del término de la relación. La defensa cuenta ahora con un plazo de 10 días para presentar un nuevo recurso ante la justicia francesa.