Paz Orellana, la primera capitana en 25 años de la Brigada Juvenil de la 5ª Compañía de Bomberos
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La joven estudiante del Liceo María Auxiliadora fue reconocida en el marco del Día Internacional de la Mujer por su liderazgo y trayectoria.
Paz Orellana Opazo, integrante de la Brigada Juvenil de la Quinta Compañía Ponce-France, fue reconocida en el marco del Día Internacional de la Mujer por su liderazgo y trayectoria, consolidando cinco años de compromiso con el servicio, la formación y el trabajo comunitario.
Con apenas 15 años, Paz se convirtió en la primera mujer en asumir el cargo de capitana en los 25 años de historia de la Brigada Juvenil de la Quinta Compañía de Bomberos, un hecho que no sólo marca un precedente dentro de la institución, sino que también proyecta nuevas oportunidades para quienes quieran seguir sus pasos. Este trabajo, sumado a su rol como voluntaria, le valieron un reconocimiento el marco del Día Internacional de la Mujer por su liderazgo y trayectoria.
Según explicó, su brigada es la más antigua dentro del cuerpo de Bomberos, lo que otorga un peso adicional a este avance. “Por ser la primera capitana mujer de mi compañía. Y mi brigada, entre todos, es la más antigua del Cuerpo de Bomberos, entonces era como un hito importante, es 25 años”, señaló, relevando la dimensión histórica de su designación.
Su historia dentro de la brigada comenzó hace casi cinco años, motivada por un interés que arrastraba desde la infancia. “Yo desde chica quería ser bombera”, afirmó, recordando que llegó a la Quinta Compañía gracias a la recomendación de un cercano a su familia que conocía el funcionamiento interno de las brigadas juveniles. Desde ese primer acercamiento, su permanencia se consolidó rápidamente, impulsada por la motivación personal y el sentido de pertenencia que encontró en el espacio.
La formación dentro de la brigada se desarrolla a través de academias semanales y actividades prácticas que combinan conocimientos teóricos y entrenamiento en terreno. En ese contexto, Paz ha participado en cursos de reanimación cardiopulmonar, uso de extintores e historia institucional, además de ejercicios prácticos con equipamiento. Este proceso no sólo ha fortalecido sus habilidades técnicas, sino también su capacidad de trabajo en equipo y liderazgo.
El ascenso al cargo de capitana fue el resultado de un proceso sostenido dentro de la estructura interna de la brigada, donde previamente se desempeñó como teniente segundo y teniente primero en distintas ocasiones. En ese camino, también asumió responsabilidades de liderazgo de manera interina, especialmente en contextos donde debía reemplazar a quienes ocupaban el cargo superior.
El rol que hoy desempeña implica una responsabilidad directa sobre el funcionamiento de la brigada. “Estar como a cargo de mi brigada, estar como a cargo de las actividades. Si les falta, por ejemplo, algo, decirlo, o si queremos proponer algo como para aprender, igual decirlo”, explicó, evidenciando una gestión que combina organización, comunicación y capacidad de iniciativa.
El vínculo con la Quinta Compañía trasciende lo formativo. Para Paz, el espacio se ha convertido en un entorno de contención y desarrollo personal. “Es como mi segunda casa”, sostuvo, destacando la cercanía con los voluntarios y la posibilidad de desenvolverse en un ambiente de confianza
Su compromiso con el servicio no se limita al ámbito bomberil. Paralelamente, participa como monitora en actividades pastorales vinculadas a Don Bosco, donde colabora en colonias y otras instancias formativas dirigidas a niños. A ello se suma su participación en rescates de animales y en actividades comunitarias, a las que asiste de manera constante.
Según explicó, actualmente también forma parte de Comunidades Apostólicas Salesianas, que se desarrolla los días sábado, compatibilizando estas actividades con su participación en la brigada.
En el ámbito académico, cursa sus estudios en el Liceo María Auxiliadora, donde también se vincula con espacios formativos que complementan su desarrollo personal y social. Esta combinación de responsabilidades da cuenta de una rutina exigente, en la que convergen el estudio, el voluntariado y el liderazgo.




